Bellingham inclina la balanza y Noruega se queda a un paso del Mundial
MIAMI, Florida. La selección de Noruega llegó con ambición, dio espectáculo y estuvo a un paso de tocar la gloria mundialista. Sin embargo, ni Erling Haaland pudo llevar a los nórdicos hasta el último tramo del camino. Al final, el impulso de Jude Bellingham y el peso de un detalle que terminó siendo tema de conversación dejaron a Noruega “remando” de regreso.
En este Mundial, Cabo Verde conquistó a todo el planeta con su avance hasta los octavos antes de caer ante Argentina tras un partido que se definió en la prórroga. En la misma competición, Noruega y Haaland dejaron una marca enorme tanto en el torneo como en Estados Unidos, donde Ståle Solbakken hizo que su equipo disputara los seis encuentros del campeonato.
El recorrido pudo haber sido aún más largo, pero se quebró en el cruce de cuartos. En el 2-1 que dejó fuera a Noruega en Miami, Bellingham fue determinante con dos anotaciones. Además, surgió una polémica sobre si el primer gol de Inglaterra tuvo participación de una cámara aérea, un asunto que se convirtió en una de las historias que seguirán dando vueltas con el avance del campeonato.
Cuando el polvo se asiente tras el Mundial masculino de 2026, dos imágenes quedarán pegadas a esta edición: Haaland celebrando otro tanto y la afición —con jugadores incluidos— realizando el ya célebre “Viking Row” desde las escalinatas de Times Square hasta el césped del MetLife Stadium.
At a glance
- Noruega quedó eliminada en cuartos de final tras perder 2-1 en Miami.
- Jude Bellingham marcó dos goles en ese partido contra Noruega.
- Se instaló la polémica sobre si un gol de Inglaterra fue influenciado por una cámara aérea.
- Ståle Solbakken dirigió a Noruega en los seis partidos del Mundial en Estados Unidos.
- Haaland terminó con siete goles en el torneo para Noruega.
- Se celebró el “Viking Row”, desde Times Square hasta el MetLife Stadium.
Noruega fue un punto brillante en el campeonato, pero Haaland se llevó el protagonismo indiscutible. “Es el mejor goleador del mundo”, afirmó Solbakken después de que un tanto suyo sellara el triunfo 2-1 con remontada sobre Costa de Marfil en la ronda previa. El entrenador remató con una frase contundente: no lo cambiaría por nadie.
La conversación alrededor de los grandes nombres de sus selecciones suele repetirse: Lionel Messi, Kylian Mbappé, Harry Kane y Jude Bellingham comparten estatus dentro de sus respectivos equipos. Aun así, también existe una sensación de distancia en su forma de manejar la fama: saben que son especiales y que, de alguna manera, ya nacieron dentro de un trato VIP.
Haaland también es “de élite”, con la misma credibilidad mediática que el resto de la lista, pero el salto hacia otra categoría de celebridad tiene explicación en su manera de ser. Su personalidad, su sentido del humor y una percepción constante de que se siente como un compañero más dentro del plantel de Solbakken lo han colocado en un terreno distinto.
Con 25 años, reúne carisma de estrella sin el exceso de ego típico de las figuras del A-list. De hecho, una fuente cercana al futbolista aseguró que su impacto fue tan fuerte que “explotó por completo internet” durante el Mundial, llevándolo a “un nivel nuevo de fama”.
Goles, redes y memes
Sus goles son su moneda más valiosa. En esta competición, Haaland alcanzó siete tantos con Noruega y empató el registro del debut más goleador en un Mundial que ostentaba el polaco Grzegorz Lato. Además, muchos de sus tantos llegaron en momentos grandes: un gol decisivo en el triunfo 2-1 de la ronda de 32 ante Costa de Marfil y los dos goles en la victoria 2-1 en la ronda de 16 contra Brasil.
Pero si en la cancha Haaland ganó por rendimiento, fuera del campo su Mundial se terminó de transformar en fenómeno. Su canal de YouTube, que lanzó el pasado octubre, superó los tres millones de suscriptores durante el partido de cuartos cuando Noruega cayó ante el propio país al que Inglaterra terminó enfrentándose. El dato que más grafica la aceleración de su fama es que el canal apenas había pasado los dos millones de suscriptores doce días antes.
En apenas dos semanas, el crecimiento de su base de seguidores se disparó un 50%. También se informó que un documental entre bastidores que Haaland realizó en Estados Unidos elevó sus cifras de visualización: el primer episodio reunió 2.3 millones de espectadores en total, mientras que el más reciente llegó a 8 millones y seguía subiendo, apenas tres días después de su estreno.
Su presencia también se volvió material de memes en todo el mundo, especialmente en Brasil y México. Con su eliminación, Noruega pierde una de las personalidades más grandes del torneo, y quizá, incluso, la más influyente en términos de impacto global.
Sin embargo, el bloque noruego fue parte esencial de ese fenómeno. Todo empezó incluso antes de rodar el balón: la federación noruega publicó una imagen del plantel con indumentaria de batalla vikinga frente a un navío de madera en un fiordo para celebrar la salida hacia el Mundial. La idea era clara: los vikingos llegaban y harían historia. Y lo hicieron, incluso más allá de lo que se esperaba.
La ola del “Viking Row” se extendió más allá de Noruega. Cuando el equipo aterrizó en Dallas antes del partido contra Costa de Marfil, la policía del aeropuerto Dallas Fort Worth los recibió en la pista con una versión propia del gesto. Fue una señal de que el Mundial no solo se juega en el césped, sino también en la identidad que se comparte con el mundo.
Tras la victoria sobre Brasil, Solbakken explicó el sentido del ritual. “Creo que todo el país está remando junto, y con eso quiero decir que aquí la estamos pasando genial, tanto en Oslo como en todas las demás ciudades grandes y pequeñas de Noruega”, dijo. Añadió que el remo funciona como símbolo de unión: “Así que me parece que son días increíbles, un gran verano para ser aficionado; creo que es mejor ser hincha que entrenador”.
El viaje de Noruega se terminó, pero Haaland y sus compañeros regresarán a Oslo con la certeza de que allí los espera una bienvenida colectiva, probablemente la mayor demostración de remada que se haya visto. Aun así, su legado en el Mundial ya está construido: se hicieron un lugar en el escenario mundial y Haaland consolidó su condición de estrella global.
Juntos, Noruega y Haaland convirtieron el campeonato en algo propio. Aunque el final llegó antes de lo soñado, su historia quedará como una de las más memorables de esta edición.