Betts sigue intratable en junio y Dodgers vencen a Padres en la serie
SAN DIEGO—Mookie Betts volvió a encender la ofensiva de Los Ángeles y, de pronto, parece otra vez una amenaza real en el corazón del orden al bate de los Dodgers.
- El obsequio de peluche tipo “18th Inning Walk-Off” de Freddie Freeman será el 6 de julio.
El estelar antesalista continuó su racha reciente al empujar dos carreras durante un quinto episodio de tres anotaciones, clave para que los Dodgers vencieran 4-2 a los Padres y, además, aseguraran la victoria de la serie el domingo por la tarde en Petco Park. Betts hiló cinco partidos seguidos bateando de forma segura, sumando su mejor racha de la campaña, después de firmar un 2-por-4 en el juego.
El momento decisivo llegó cuando Los Ángeles ya había tomado la ventaja 2-1. Freddie Freeman otorgó una base por bolas con las bases llenas, y Betts respondió en la siguiente acción: se puso arriba 2-1 frente al abridor de San Diego, Michael King. Luego conectó una sinker que viajó hacia el centro del plato, la cual envió a la zona de jardín izquierdo-centro para producir dos carreras. Esos dos impulsos terminaron siendo los determinantes en el cierre del encuentro, en lo que fue el duelo final de la serie.
Tras una temporada ofensiva por debajo de lo que Betts quisiera, y que él espera algún día se vea como un episodio atípico dentro de su trayectoria, el inicio de 2026 no trajo buenas sensaciones. El ritmo al bate fue lento desde el comienzo y la campaña se complicó desde temprano: sufrió una distensión en el oblicuo derecho después de apenas unos cuantos juegos.
La lesión lo mantuvo fuera durante un periodo de un mes en la lista de incapacitados (IL), lo que dificultó que Betts pudiera retomar el progreso que había construido con el swing durante la intertemporada y el Spring Training. Durante los primeros días de junio, la producción fue irregular: registró un OPS de .591, el peor número en sus primeras 35 presentaciones de una temporada en toda su carrera.
Fue entonces cuando Betts cambió el guion. El 13 de junio firmó un partido de tres imparables; al día siguiente, elevó su promedio por encima de .200 por primera vez desde el 27 de marzo. A partir de ahí, no se detuvo: en los 14 juegos posteriores, bateó para un promedio de .368, con porcentaje de embasarse de .410 y slugging de .684.