Brasil sufre, reacciona y elimina a Japón: avanza a octavos del Mundial
Brasil reaccionó a un golpe tempranero para imponerse a Japón y asegurar su billete a los octavos de final del Mundial. Kaishu Sano sorprendió a la Seleçao con un gol antes de la media hora, dejando a Carlo Ancelotti y a su equipo contra las cuerdas en Houston. Sin embargo, la historia cambió con el paso de los minutos.
Tras el descanso, el conjunto brasileño subió revoluciones y encontró la igualdad en el minuto 56 por medio de Casemiro. La remontada terminó de cuajarse en el 96, cuando Gabriel Martinelli firmó el 2-1 definitivo con un remate cercano que terminó entrando tras pegar en el poste y cruzar la línea. Al terminar el encuentro, Cunha se acercó al delantero japonés Shiogai, en medio de un clima de tensión que venía alimentándose desde los comentarios previos al partido.
El ambiente previo estuvo marcado por lo que dijo Shiogai sobre el momento de Brasil en el fútbol internacional. El atacante afirmó que la Seleçao ya no tiene el mismo respeto de antes y señaló que Neymar “ya no era el mismo”. Más tarde, Ancelotti describió esas declaraciones como “juegos mentales”, aunque el mensaje pareció actuar como combustible extra para un Brasil que salió a competir con más intensidad de la que mostraba antes del descanso.
Shiogai dejó aún más claro su postura en una frase directa: “No escucho mucho sobre Brasil estos días. Brasil solía ser una potencia, pero ahora solo Francia y Argentina son fuertes”.
Con el pitido final, Cunha también dejó su propia respuesta. Se le vio levantando cinco dedos en alusión a los cinco títulos de Brasil en el Mundial y, acto seguido, lanzó una burla de cinco palabras hacia Shiogai: “Cinco Mundiales… ¡tú, pequeño!”.
En la lectura del partido, Ancelotti se mostró especialmente satisfecho con la forma en que su plantilla gestionó la presión. El técnico italiano puso el foco en el papel del banquillo, ya que sus cambios se convirtieron en la diferencia en los minutos finales, cuando Brasil recuperó el control del cruce y terminó llevándose la victoria.
Tras el encuentro, Ancelotti resumió el plan de su equipo con estas palabras: “Tenemos muchas opciones, tanto desde el banquillo como sobre el campo. Japón no es un rival fácil. Es un equipo organizado, muy intenso. Que hayamos merecido ganar es muy importante”.
Brasil afrontará ahora los octavos con renovada confianza después de una remontada construida bajo presión. El rendimiento de la segunda mitad ilusiona, aunque el próximo examen será más exigente: en la siguiente fase el rival saldrá entre Costa de Marfil o Noruega.