Bruno Fernandes lamenta el 1-0 ante España: “Oportunidad perdida” para Portugal
Bruno Fernandes aseguró que Portugal mirará hacia atrás en este Mundial como “una oportunidad perdida”. El capitán portugués habló tras el adiós del equipo en los octavos de final, después de caer 1-0 ante España el lunes.
Fernandes, jugador del Manchester United, prefirió no extenderse demasiado en el análisis, aunque dejó claro el sentimiento del vestuario: “No tiene sentido hablar de eso ahora porque ya estamos fuera del Mundial, pero sí fue una oportunidad perdida”. El mediocampista añadió que en cada torneo grande la ambición es idéntica: “Cada ocasión se convierte en una oportunidad perdida porque cuando llegamos a un Mundial todos quieren ganar. Nosotros no somos distintos; ha sido igual en cada Mundial en el que Portugal ha participado. Pero aun así, fue una oportunidad perdida”.
Portugal llegaba al certamen con motivos para soñar. Había sido campeón de la UEFA Nations League en 2025 y, bajo las órdenes de Roberto Martínez, contaba con un bloque con mucho recorrido. En el equipo destacaban futbolistas que venían de un gran momento: Nuno Mendes, João Neves, Vitinha y Gonçalo Ramos formaron parte del plantel que ayudó al Paris Saint-Germain a retener tanto la Ligue 1 como el título de la Champions League.
En lo individual, Fernandes también llegaba en un punto alto: completó una temporada sobresaliente con el Manchester United y fue reconocido como el jugador del año en la Premier League. Desde esa confianza, el capitán intentó dejar una idea clara sobre el potencial del grupo: “Sé que Portugal nunca ha ganado el Mundial y que siempre elevamos mucho el listón de nuestras expectativas, pero creo que puedo decir con cierta seguridad que este equipo tenía calidad para ganar el Mundial. Tenemos un gran plantel y estoy convencido de que podríamos haber llegado más lejos”.
El destino se decidió con un gol tardío de Mikel Merino, que marcó la diferencia en el duelo. Fernandes reconoció el mérito del rival, aunque remarcó que el balance general no puede ser positivo: “Obviamente, nos eliminó un gran equipo; perdimos contra uno de los favoritos a ganar el Mundial, igual que nosotros también lo éramos. La valoración global no puede ser positiva: solo lo sería si hubiéramos llegado hasta el final y no lo hicimos”.
Durante el torneo, Portugal no logró imponerse con claridad y tampoco consiguió terminar primero en el Grupo K, avanzando a la fase eliminatoria desde la segunda posición. En la ronda anterior había sufrido para encontrar el golpe definitivo: un tanto en el tiempo de descuento de Gonçalo Ramos, quien no jugó contra España, permitió a Portugal remontar y superar a Croacia por 2-1.
Fernandes explicó que, pese a los argumentos previos, el equipo no encontró su mejor versión en el momento clave: “Tal vez no fuimos capaces de sacar lo mejor de todos de la manera adecuada y por eso terminamos eliminados demasiado pronto”. Aun así, lanzó un mensaje para el futuro, con la vista puesta en reconstruir la mentalidad: “No deberíamos perder la fe. Nos tocó caer ante uno de los principales aspirantes y tenemos que mirar hacia adelante con otro enfoque. Siento que debemos ser más fieles a nosotros mismos, conectar con lo que llevamos dentro, intentar jugar más a nuestro estilo y en nuestra forma, y encontrar la manera de que el resto de equipos nos respete más”.
Como suele ocurrir en grandes citas, el debate volvió a aparecer en torno al papel de Cristiano Ronaldo en el once inicial. El veterano, de 41 años, fue el único jugador en haber anotado en seis Mundiales. Sin embargo, en esta edición su presencia terminó con tres goles en total.
Contra España, Ronaldo disputó los 90 minutos completos y tuvo dos remates a puerta. Antes del partido ante el combinado español, había dejado claro que aquel sería su último Mundial, y tras la eliminación quiso subrayar el impacto que ha tenido en la selección. “Antes de Cristiano, Portugal no había ganado un título”, señaló. “Yo gané tres con Portugal. Estoy contento. El mayor trofeo que he conseguido con la selección fue la Eurocopa de 2016, que para mí, sinceramente, tiene una dimensión similar a la de un Mundial. Repito: me voy con la conciencia tranquila. Di lo mejor de mí”.