Buehler regresa al Dodgers-Padres: ahora con Padres y con mirada renovada
La noche del viernes, Walker Buehler tendrá por fin la oportunidad de volver a vivir el clásico duelo entre Dodgers y Padres, aunque desde el lado contrario. El lanzador se presentará con el uniforme de San Diego y buscará que esa rivalidad, que en el pasado lo marcó, se convierta ahora en un impulso para su equipo.
Buehler inició su carrera en Grandes Ligas con Los Ángeles, donde su trayectoria despegó con rapidez y alcanzó su mejor nivel pronto. Hizo su debut de forma breve en 2017 y, en menos de un año, ya se había colado en la parte alta de una rotación cargada de talento en la ciudad angelina.
Quick facts
- El 8 de julio habrá un regalo de tipo “Bobblehead” de Trevor Hoffman.
Entre 2018 y 2021, en sus temporadas de los 23 a los 26 años, Buehler dejó un promedio de efectividad de 2.82 en 95 presentaciones, con 94 aperturas. Además, registró un WHIP por debajo de 1 (0.99), acumuló 620 ponches en 564 entradas y sumó 14.4 de fWAR en ese periodo, ubicándose séptimo en MLB.
Contra los Padres, su dominio fue todavía más evidente. En 12 aperturas de temporada regular ante San Diego, la mayoría de ellas ocurrieron antes de que el equipo californiano recuperara el papel de contendiente en la División Oeste de la Liga Nacional, Buehler se mantuvo con 1.80 de efectividad frente a ellos.
Sin embargo, de 2022 a 2024, Buehler prácticamente no tuvo protagonismo constante dentro de esa rivalidad. Entre lesiones y problemas de efectividad, su etapa en Los Ángeles terminó de manera poco esperanzadora, alejándolo del nivel que lo había convertido en una amenaza recurrente.
De Boston y su regreso a San Diego
En realidad, Buehler ya tuvo una aparición “de reconocimiento” reciente contra los Dodgers. El 27 de julio del año pasado arrancó por Boston ante Los Ángeles, pero el juego no resultó especialmente memorable: lanzó 4 2/3 entradas, permitió 4 imparables, toleró 3 carreras limpias, regaló 5 boletos y ponchó a 4 bateadores.
Ese tramo se enmarcó dentro de una campaña de 2025 que, sin exagerar, puede describirse como la peor de su carrera. Con 5.45 de efectividad en 112 1/3 entradas, permitió 120 hits, concedió 55 bases por bolas y permitió 22 cuadrangulares. En medio de la lucha intensa por el comodín de la Liga Americana, los Medias Rojas decidieron liberarlo el 29 de agosto.
El siguiente movimiento lo dio San Diego durante el invierno, cuando los Padres apostaron por él. El inicio de la temporada no fue del todo distinto a lo que venía mostrando, pero con el paso de las semanas el enfoque y los resultados cambiaron.
El derecho, ya con 31 años, ha mostrado una mejor versión en sus aperturas recientes. En sus cuatro salidas de junio, permitió solo una carrera en cada una, para cerrar el mes con 1.71 de efectividad y 22 ponches en 21 entradas.
Más que un “regreso vintage”
No es exactamente el retorno del Buehler de antaño, el que los Padres solían temer en cada visita a Los Ángeles. En su salida más reciente, el sábado ante los Rangers, igualó su tope de la campaña con siete ponches.
El estilo también luce distinto. Este año se apoya con mayor frecuencia en su cutter en comparación con su recta de cuatro costuras, un lanzamiento que en el periodo de 2022 a 2025 había quedado entre los más castigados de su repertorio. Aunque los elevados niveles de “whiffs” no han sido una característica dominante en su juego, ahora los swings fallidos aparecen con mucha menos escasez. Aun así, el contacto duro a veces es inevitable.
Para San Diego, ese resurgimiento ha sido una señal importante. El club ha tenido bajas significativas en la rotación, con Nick Pivetta, Germán Márquez y, además, Lucas Giolito, mientras que tampoco se puede dar por sentado qué recibirá el equipo de Michael King, Randy Vásquez o Griffin Canning. En ese contexto, la mejoría reciente de Buehler pesa, y llega en un momento clave: hace apenas unas semanas el conjunto no podía “comprar” una victoria con facilidad, pero ahora viene de dejarle a Atlanta su primer barrida de tres juegos del año.
Si los Padres van a mantener el impulso el viernes contra Dodgers, probablemente dependerá de lo que produzca Buehler desde la lomita. No es exageración decir que no ha enfrentado una ofensiva superior a la que tiene el rival en turno, y su racha reciente no ha llegado precisamente contra lo más fuerte de MLB.
Aun así, históricamente esta rivalidad ha sacado lo mejor de Buehler, incluso en circunstancias improbables. Un ejemplo claro ocurrió el 4 de mayo de 2018, cuando participó con seis entradas dentro del juego sin hit ni carreras combinado de Los Ángeles en San Diego; fue, además, su tercera apertura de la carrera.
Los Padres probablemente no verán una repetición de ese nivel, pero en una rivalidad como esta siempre existe la posibilidad de que ocurra algo especial.