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World-cup

Ghana con Queiroz: “Black Stars” buscan el pase a eliminatoria

Nicolás Vargas
Por Nicolás Vargas
26 junio 2026 6 min de lectura

FOXBOROUGH (Massachusetts). Tras casi una década y media desde aquella carrera mundialista de Ghana que los llevó a rozar las semifinales en Sudáfrica, las “Black Stars” vuelven a estar al borde de una nueva clasificación a la fase eliminatoria. Con Carlos Queiroz como nuevo entrenador, el equipo africano se encuentra muy cerca de asegurar su boleto a los dieciseisavos.

Con apenas cuatro puntos en juego, el escenario para que Ghana se quede fuera de la ronda final de la fase de grupos requiere una combinación de circunstancias realmente improbable. En este inicio del torneo, el técnico portugués ha logrado imprimir identidad, propósito y, sobre todo, una dirección clara a un conjunto que atraviesa un gran momento en la etapa inicial.

Ghana confirmó su buen rendimiento después de debutar con una victoria 1-0 sobre Panamá. Este martes, en Boston, sostuvieron un empate 0-0 ante Inglaterra, uno de los favoritos del campeonato. En el desarrollo del partido, Ghana pudo haber terminado con los tres puntos, aunque varias decisiones arbitrales clave les fueron adversas.

A pesar de contar con peligro ofensivo —especialmente al contragolpe—, el equipo no ha sido necesariamente un espectáculo constante en esta competición, a diferencia de generaciones anteriores de las Black Stars que quedaban grabadas por su estilo. En esta ocasión, la fuerza del plan de Queiroz se aprecia en la estructura defensiva, en la reducción de oportunidades del rival y en una disciplina táctica basada en el orden.

De hecho, Ghana figura entre solo cuatro selecciones que no han recibido goles en sus dos primeros partidos mundialistas: México, Argentina, España y el conjunto ghanés. Pese a ello, sus rivales les generaron presión con un total de 30 remates durante estos encuentros. Además, Ghana utilizó a dos porteros a lo largo del proceso.

“Nos pidió estar compactos, apoyarnos los unos a los otros esta noche y que entendiéramos que íbamos a sufrir porque estamos jugando contra un gran equipo”, declaró el mediocampista Kwasi Sibo tras el encuentro.

“Aun así, debemos mantener la mentalidad dura, pelear desde el primer minuto hasta el 90. Escuchamos sus indicaciones, seguimos sus instrucciones y cumplimos con lo que nos pidió”.

El lateral izquierdo Gideon Mensah, que ha elevado su rendimiento con las Black Stars desde la llegada de Queiroz, también destacó la claridad y la honestidad del mensaje del entrenador luso.

“Nos dijo que íbamos a sufrir, pero que teníamos que aceptar que enfrente había un rival fuerte, ser mentalmente resistentes y meternos atrás con el balón”, agregó Mensah.

“El plan no es estar detrás de la pelota todo el partido, pero en algún momento tienes que aceptar lo que el juego te exige y jugar según tus cualidades. Si quedarnos atrás y conseguir nuestro gol es lo que nos está funcionando, entonces ¿por qué no?”.

Tal como ocurrió en el primer duelo ante Panamá —cuando Caleb Yirenkyi resolvió con el gol del triunfo en el minuto 94—, ante Inglaterra Ghana no buscó únicamente el empate. La intención fue neutralizar a “Los Tres Leones” durante gran parte del partido para atacar los espacios más adelante, cuando el rival comenzara a mostrar nervios o fisuras.

El plan estuvo cerca de funcionar. En el minuto 79, Ezra Konsa se lanzó a una acción antinatural para cortar el avance de Prince Kwabena Adu. El árbitro terminó favoreciendo al jugador del Aston Villa, aunque en la repetición parecía haber un choque con el delantero antes de disputar el balón.

Antes, Jordan Pickford también tuvo fortuna al evitar una tarjeta roja. Salió con decisión de su área y, en su intento, chocó de forma torpe con Kwabena Adu.

“[Queiroz] no nos dijo que saliéramos en la segunda parte a buscar el empate. Nos pidió ir por la victoria porque vio que ellos estaban nerviosos. Eso nos motivó aún más para seguir luchando en el segundo tiempo”, continuó Sibo.

“Se hablaba de nosotros como si fuéramos los menos favoritos”, comentó Mensah, “pero nuestra estrategia era cambiar el guion del partido. Queríamos presentarnos como ghaneses y como jugadores listos para defender a nuestro país. Teníamos en mente cambiar la historia”.

El impacto de Queiroz no pasa desapercibido: desde que fue designado en abril, menos de dos meses antes del inicio del Mundial, ha comenzado a reescribir el relato tanto para Ghana como para su propia trayectoria.

Su llegada, sin embargo, no estuvo exenta de complicaciones. En contraste con lo que había ocurrido previamente con la selección, Queiroz llegó con poco tiempo para aplicar sus métodos y transmitir sus expectativas antes de la Copa del Mundo. Además, su historial como entrenador de selecciones no había convencido del todo en experiencias anteriores con Irán y Egipto, que terminaron con decepciones.

También existía un reto cultural evidente: el portugués, con 73 años, afrontaba su primer trabajo en África Occidental, lo que hacía aún más importante su capacidad de adaptación.

Lo más llamativo es la velocidad con la que convirtió a Ghana. El equipo había encajado siete goles en partidos amistosos ante Austria y Alemania en marzo, pero ahora, en el Mundial, supera con solvencia los más de 180 minutos sin ser vulnerados.

“Sabemos quiénes somos”, sostuvo Jordan Ayew. “Defendimos realmente, realmente bien. Evidentemente no vinimos para atacar, pero sabíamos que tendríamos tres, cuatro, cinco situaciones donde necesitábamos ser muy eficientes. No salió como se quería, pero nos llevamos un punto y avanzamos al siguiente partido”.

“Jugar contra nosotros es muy difícil: tenemos mucho físico, defensores fuertes y hoy nos metimos bastante atrás —quizá un poco demasiado—, pero al final conseguimos el punto y lo logramos”.

El trabajo de Queiroz también parece haber calado en lo personal. Las Black Stars reconocen no solo su forma de dirigir, sino también el trato humano con el que instaló su forma de trabajar en la concentración, incluso con tan poco margen de tiempo.

Es un cambio enorme para un técnico que fue descrito por Roy Keane como alguien “con la personalidad de un pez muerto” tras su etapa en el Manchester United.

“Para ser sinceros, yo lo veo como un padre”, afirmó Marvin Senaya, lateral derecho, tras el partido. “Nos conduce, nos orienta mucho y nos habla constantemente de luchar, de combates. De verdad inspira todo eso y pienso que se nota en la cancha”.

“Espero que continúe guiándonos de esa misma manera y que nos ayude a llegar lo más lejos posible en el torneo”.

El zaguero Jerome Opoku, por su parte, explicó cómo Queiroz trabajó con él de manera individual para superar barreras mentales que quizá le impedían alcanzar su mejor nivel en el fútbol internacional.

“Él solo me dio confianza”, dijo el futbolista de 27 años. “Yo necesitaba la oportunidad y tener a alguien detrás que creyera en mí, para que pudiera mostrar lo que tengo. No es solo sobre mí: es sobre todo el equipo. Estamos contentos con él y le agradezco mucho”.

En los testimonios de los jugadores se repite un elemento: cada uno cuenta una anécdota distinta sobre cómo el entrenador ex del Real Madrid aborda aspectos del juego de forma directa y personal, con pequeñas mejoras que se reflejaron ante Inglaterra en Boston.

“Recuerdo cuando hablé con él por primera vez en el campamento y me preguntó qué esperaba de él”, concluyó Mensah. “Yo le dije que es fácil tener un entrenador, pero lo que necesitábamos era alguien que realmente fuera una figura de padre. Él está haciendo eso en gran medida. Es un buen entrenador”.

El efecto de Queiroz —un ADN conservador, estilo “Queiroz-ball”— es evidente en el campo. Ahora la gran pregunta es hasta dónde puede llevar a este grupo de las Black Stars, no solo por su planteamiento táctico, sino también por sus cualidades humanas y de gestión del vestuario, que hasta ahora han sido menos mencionadas pero que podrían ser decisivas en lo que queda del Mundial.

Nicolás Vargas
Autor

Nicolás Vargas

Periodista deportivo y especialista en fútbol, Nicolás Vargas combina rigor informativo con lectura fácil. Analiza partidos, sigue el mercado de fichajes y traduce la actualidad deportiva en noticias útiles para el aficionado.

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