Candidatos a romperla en el Mundial 2026: los 10 que pueden dar el salto
Para muchos futbolistas, una Copa del Mundo puede ser el punto de inflexión que dispare su fama a escala planetaria. La historia del torneo está llena de casos en los que jugadores llegaron con poca atención fuera de su país y, tras brillar en el escaparate más grande, terminaron convirtiéndose en nombres habituales para cualquier aficionado. En ese contexto, es difícil anticipar quién dará el salto: ¿quién habría imaginado, por ejemplo, que Sofyan Amrabat sería una de las figuras destacadas en 2022?
Diez futbolistas a seguir en el Mundial en Norteamérica
En temporada de previa siempre aparece la misma ilusión: detectar talentos menos conocidos que podrían volverse protagonistas a partir de los partidos en Norteamérica. Con esa idea, aquí van 10 jugadores que, por rendimiento reciente, perfil o historia de crecimiento, podrían ganarse un lugar en el radar general durante la competición.
Promesas y protagonistas por país: del ataque a la media cancha
- Ibrahim Maza (Argelia): regresa a una Copa del Mundo por primera vez desde 2014 y el Fennecs apuesta por talento ofensivo encabezado por Riyad Mahrez, Mohamed Amoura (máximo goleador en la fase africana) y también por Amine Gouri y Houssem Aouar. En ese contexto, Maza, de 20 años, intenta ganarse un puesto desde la juventud. Viene de una temporada destacada en la Bundesliga con Bayer Leverkusen, a donde llegó el verano pasado procedente del segundo escalón de Hertha Berlin. A lo largo del curso se metió en el once inicial y aportó cinco goles y seis asistencias. En su infancia lo apodaron “Mazadona” y su movilidad, además de su lectura para asistir, ha generado comparaciones con Florian Wirtz. Incluso se ha hablado de interés de Manchester City, Arsenal y Atlético de Madrid. Con la mira puesta en el Mundial, ya lanzó una frase de confianza: Argelia “va a vencer a Lionel Messi” cuando enfrente a Argentina en el debut del Grupo J.
- Nestory Irankunda (Australia): Australia contará con una camada joven con ganas de romper el molde. Mohamed Toure aprovechó la segunda parte de temporada para marcar con Norwich City en Championship, mientras que Lucas Herrington, defensor adolescente, ha mostrado nivel con Colorado Rapids en MLS, lo que apunta a una titularidad con Socceroos y una posible mudanza a Europa. Pero el nombre que más llama la atención es Irankunda: primero se hizo visible en Adelaide United con apenas 16 años en la A-League; sus números terminaron convenciendo a Bayern Munich para llevarlo a Baviera en 2024. En Alemania no logró una oportunidad sostenida en el primer equipo, aunque su debut en Watford le permitió “reiniciar” su carrera. Con una zurda explosiva, especialmente letal en acciones a balón parado, y con una seguridad llamativa, se perfila como la gran carta sorpresa de Australia en Norteamérica.
- Kerim Alajbegovic (Bosnia y Herzegovina): no todos los seleccionados juveniles tendrán minutos desde el inicio, pero Bosnia podría verse obligada a confiar en Alajbegovic. El mediapunta/wing que regresa al Mundial por primera vez desde 2014 tuvo un papel relevante en los dos triunfos de la fase de repesca ante Gales e Italia en marzo. Aunque en esos partidos entró desde el banquillo, todo indica que buscará un lugar en el once de Sergej Barbarez para el estreno contra los anfitriones Canadá este viernes. La temporada pasada anotó 13 goles con Red Bull Salzburg y ese rendimiento llevó a Bayer Leverkusen a activar una cláusula de recompra incluida en su contrato con el club austriaco. Aun así, no se descarta que el crecimiento en el Mundial atraiga ofertas: si sigue escalando en el escenario más grande, el futuro podría moverse rápido.
- Pavel Sulc (República Checa): para quienes no siguen cada semana la Ligue 1, el Mundial puede ser la primera gran vitrina para Sulc, una figura emergente del fútbol checo. Después de dos campañas consecutivas con Viktoria Plzen, donde marcó 20 goles desde el mediocampo, se unió a Lyon en agosto y completó otra temporada sobresaliente: anotó 14 tantos y sumó 7 asistencias en todas las competiciones. Más cómodo como “número 10”, también ha jugado por las bandas e incluso más adelantado, lo que ha comenzado a atraer miradas de clubes de Premier League. Aunque el paso de Chequia por grandes torneos no siempre es el más seguido, su perfil —y sobre todo su capacidad para generar peligro en el último tercio— debería convertirlo en un jugador relevante a la hora de marcar diferencias.
- Noah Sadiki (República Democrática del Congo): Sunderland logró un hito al terminar séptimo en la Premier League y ganar un boleto a la Europa League; fue una hazaña notable para un club recién ascendido, aunque se reconocía que parte del impulso venía de refuerzos recientes en el Wearside, más que de jugadores que habían acabado cuartos en Championship un año antes. Entre las incorporaciones que más aplausos se llevaron estuvieron Granit Xhaka, Nordi Mukiele, Robin Roefs y Brian Brobbey. Sin embargo, para muchos hinchas de Sunderland, el fichaje que marcó diferencia fue Noah Sadiki. Llegó desde Union Saint-Gilloise, campeón belga, y desembarcó en el Stadium of Light con la etiqueta de “nuevo N’Golo Kanté” por su intensidad y su manejo inteligente de la pelota. Cumplió con el rol: se han visto reportes intermitentes sobre interés de equipos de Champions, pero podría crecer la atención si Sadiki logra trasladar su impacto en el club a la selección de RD Congo. El combinado africano juega su primer Mundial desde que participó como Zaire en 1974, y allí la energía del mediocentro será clave si busca dar algún golpe en Norteamérica. Además, con un torneo que se anticipa de ritmo lento, un futbolista de 21 años con ese tipo de carácter podría destacar de forma particular como talento capaz de cambiar partidos.
Fichajes en el radar: Europa y las grandes expectativas
- Yan Diomande (Costa de Marfil): hay una pregunta inevitable cuando se habla de un jugador que, en las próximas semanas, podría moverse por al menos 100 millones de euros (86 millones de libras / 115 millones de dólares): ¿ya “explotó”? En el caso de Diomande, el Mundial podría ser la primera toma de contacto real para gran parte del público. A sus 19 años, lleva menos de 60 partidos oficiales en su carrera. Fue nombrado Rookie del Año en la Bundesliga tras una campaña de debut con RB Leipzig en la que anotó 12 goles y repartió 8 asistencias. Lo ficharon desde Leganes, aunque ya había pasado partes de su formación en Estados Unidos. De casi la nada se convirtió en una propiedad muy cotizada: Liverpool y Paris Saint-Germain aparecen como los clubes que ahora mismo estarían al frente en la carrera por su firma. Diomande puede jugar por ambos costados, pero es probable que en el Mundial arranque por la izquierda para Costa de Marfil, con Amad Diallo en el carril opuesto. Y si se percibe demasiado “central” o ya muy conocido, existe otro complemento con capacidad para encajarle: Bazoumana Toure (20), que también es una figura a observar este verano tras su buen paso por Alemania con Hoffenheim.
- Gilberto Mora (México): con solo 17 años, Gilberto Mora tiene el peso de convertirse en el rostro del futuro de la selección mexicana. El Tri encara un periodo de transición tras ser anfitrión del torneo y se espera que Mora brille este verano y lidere el proceso en los próximos años. El mediocentro de Tijuana lleva cerca de un año en los planes de Javi Aguirre, aunque se perdió cuatro meses al inicio de 2026 por una lesión que parecía poner en duda su participación en el Mundial. Finalmente, demostró estar recuperado y listo para ser una de las fuerzas creativas principales detrás del delantero Raúl Jiménez. Además, los grandes clubes europeos lo siguen desde hace tiempo, y un Mundial con impacto solo intensificará la batalla por hacerse con sus servicios.
- Antonio Nusa (Noruega): cuando Noruega regrese a un Mundial después de 28 años, la atención se centrará casi obligatoriamente en Erling Haaland, en su primer gran certamen. También puede haber miradas para Martin Ødegaard, capitán del Arsenal y campeón con el título, y para la figura imponente de Alexander Sorloth, difícil de pasar por alto incluso con Haaland en escena. Pero ignorar a Antonio Nusa sería un error. Lo apodan “el Neymar noruego” desde que irrumpió en el primer equipo de Stabaek con 16 años. Cumplió con la promesa regresando a su club formativo y luego repitiendo el crecimiento con Club Brugge y RB Leipzig. En Alemania, durante las dos últimas temporadas, su capacidad para desbordar y meterse hacia dentro desde el lado izquierdo para rematar con su pierna derecha lo ha convertido en uno de los extremos más peligrosos de la Bundesliga. En el nivel internacional, anotó un gol impresionante en su debut con Noruega en septiembre de 2024 y desde entonces no ha frenado: acumula 24 partidos con 8 goles y 9 asistencias. Su tarea será “cargar las balas” para Haaland, pero no sorprendería que también él se destape con disparos decisivos.
- Ben Gannon-Doak (Escocia): en otro escenario, Ben Gannon-Doak ya sería un nombre conocido para los aficionados de la Premier League, listo para ocupar un rol permanente que dejó vacante Mohamed Salah tras su salida de Anfield. Sin embargo, el camino no ha sido lineal. Formado en la cantera de Celtic, llamó la atención al mudarse al sur de la frontera para vestir la camiseta de Liverpool. Allí le llegaron comparaciones con Wayne Rooney por su forma física de encarar y por el estilo de regate, además de algunas apariciones como suplente bajo el mando de Jürgen Klopp. Pero en diciembre de 2023 sufrió una rotura de menisco y, posteriormente, problemas en la zona de la pantorrilla/ischiotiobiales que arruinaron sus dos campañas más recientes. Aun así, Bournemouth pagó 25 millones de libras (33,5 millones de dólares) para llevárselo el verano pasado. Con sus 14 partidos con la selección —Escocia—, el conjunto inglés podría tener otro talento especial en sus filas. Aún no cumple 21 años (nació en noviembre), y su perfil recuerda a otra época: le gusta irse por delante, atacar a los laterales y servir centros profundos al área. Si se mantiene sano, puede aportar el “toque” que Steve Clarke necesita para que Escocia por fin se meta en la fase final eliminatoria del Mundial.
El “todoterreno” del Freiburg y el salto con Suiza
Johan Manzambi es un nombre que muchos ya reconocen si siguieron la carrera del Freiburg hasta la final de la Europa League. Su actuación en el torneo continental lo puso en el centro de la escena: el jugador tiene resistencia para rato y, cuando tiene el balón, muestra capacidad para pasar y decidir con criterio. Ese tipo de mediocampista no aparece todos los días, y los grandes clubes europeos lo tienen en la lista de seguimiento.
- Johan Manzambi (Suiza): si Manzambi confirma su avance con una actuación memorable en el Mundial con la selección suiza, podría comenzar una auténtica “ola” de interés. Con 20 años, encajaría como el socio ideal de Granit Xhaka: Manzambi puede correr, recuperar y disputar el balón para que Xhaka dicte el ritmo desde el centro del campo. Además, también suma en el área: la última campaña con Freiburg dejó 7 goles y 6 asistencias, y en sus primeros 12 partidos con Suiza ya había marcado 3. Su perfil de jugador completo lo hace una pieza potencialmente clave para que Murat Yakin construya una ruta larga este verano.