Aleksander Ceferin advirtió que el fútbol mundial aún arrastra una crisis de confianza, pese a que la FIFA retiró en julio el plan de abrir a inversores privados parte de sus derechos comerciales, incluidos los del Mundial. El presidente de la UEFA aprovechó su intervención del miércoles en la Portugal Football Summit para reclamar una gestión basada en la unidad, la transparencia y el interés colectivo.
Claves
- La FIFA desistió en julio de vender un 20% de sus derechos comerciales a capital privado.
- UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol y Concacaf se opusieron a la iniciativa.
- Las 55 federaciones miembro de la UEFA habían advertido que podían dejar de competir en torneos de la FIFA.
- Gianni Infantino trasladará al Consejo de la FIFA una posible revisión de los mecanismos de decisión.
- El próximo encuentro del Consejo de la FIFA está fijado para el 15 de octubre.
Ceferin reclama reconstruir la credibilidad
Sin citar expresamente a la FIFA ni a su presidente, Gianni Infantino, Ceferin aludió a un proyecto que, a su juicio, fracturó la cohesión del fútbol internacional. El dirigente esloveno habló por primera vez de forma pública sobre el asunto desde que se planteó una revisión independiente de la toma de decisiones dentro del organismo rector.
Ceferin sostuvo que no todos sitúan al deporte por delante de sus propias aspiraciones. Para el máximo responsable de la UEFA, la confianza se apoya en tres elementos: la unidad, la claridad en la gestión y una gobernanza dirigida a la mayoría, no a unos pocos. Consideró que esos principios fueron ignorados por quienes tenían la responsabilidad de protegerlos.
El presidente de la UEFA insistió en que la desaparición de la propuesta inversora no resuelve automáticamente sus consecuencias. “Puede haberse eliminado el proyecto que rompió la unidad del fútbol mundial, pero la confianza que dañó no se ha recuperado”, señaló, antes de subrayar que restaurarla es ahora una tarea prioritaria.
En esa línea, defendió que el fútbol no debe convertirse en un activo en venta, una posición que identificó como sostenida por la UEFA desde hace años y que pidió extender desde el encuentro celebrado en Portugal.
La FIFA estudia cambios en sus decisiones estratégicas
La controversia se intensificó tras el Mundial de 2026, cuando la FIFA propuso desprenderse de un 20% de sus derechos comerciales, con el torneo como uno de los principales activos incluidos en la operación. La resistencia de varias confederaciones y la advertencia de las 55 asociaciones nacionales de la UEFA acabaron elevando la presión sobre el proyecto, que finalmente fue abandonado.
El debate se ha desplazado ahora hacia el procedimiento con el que la FIFA aprueba sus iniciativas de mayor impacto. Infantino envió el lunes una carta a las 211 federaciones afiliadas y a los integrantes del Consejo de la FIFA para exponer eventuales reformas, entre ellas la manera de abordar los grandes proyectos.
El presidente de la FIFA no anunció por cuenta propia una revisión, sino que comunicó su intención de presentar la posibilidad ante el Consejo. Ese órgano volverá a reunirse el 15 de octubre y deberá valorar los siguientes pasos.
Ceferin cerró su mensaje con una advertencia dirigida a los responsables del juego: el fútbol seguirá protegido únicamente si quienes lo administran no olvidan a quiénes deben servir.