Egipto se ilusionó con el 2-0 ante Argentina y sufre una remontada en Atlanta
Con apenas 11 minutos de tiempo reglamentario por disputarse en Atlanta, Egipto estaba a punto de firmar el resultado más relevante de su historia futbolística. El conjunto africano ganaba 2-0 a las actuales campeonas del mundo y todo parecía encaminado hacia una primera clasificación a cuartos de final, hasta que el final del partido se les vino encima: Cristian Romero inició la remontada en el minuto 79, Lionel Messi colocó el empate y Enzo Fernández selló el triunfo con un gol en el tiempo añadido.
Un sueño que se rompió en el tramo final
Cuando el árbitro francés Francois Letexier decretó el final, la escena cambió de inmediato: de la euforia a la frustración total. Varios futbolistas egipcios se desplomaron sobre el césped, incrédulos por cómo un colchón de dos goles se esfumó en los compases finales. El equipo había visto cómo un partido controlado se transformaba en una pesadilla justo cuando parecía tenerlo todo bajo control.
El apoyo de la afición y el gesto de Salah
Tras el pitido final, y ya con el grupo de vuelta en su base, el plantel recibió un recibimiento especial. Cientos de seguidores se congregaron para respaldar al equipo y dejar claro que el resultado, por duro que fuera, no borraba el esfuerzo realizado. En medio de ese clima, apareció un momento especialmente emotivo: Salah, visiblemente afectado, se sumó a los aplausos junto a sus compañeros en dirección a la afición fiel.
Hossam Hassan denuncia decisiones del VAR
Aunque el apoyo de la grada ayudó a amortiguar el golpe, el entrenador de Egipto, Hossam Hassan, no mostró intención de pasar página. El técnico centró su crítica en varias determinaciones del VAR que, a su juicio, terminaron perjudicando a su equipo.
- Señaló que un gol de Mostafa Zico fue anulado por una falta de Marwan Attia sobre Lisandro Martínez ocurrida en la jugada previa.
- Subrayó que, aunque el contacto le pareció mínimo, la intervención del sistema terminó borrando lo que en ese momento habría significado un 2-0 con mayor tranquilidad.
- Criticó que se descartó un penal para Egipto sin que, según su versión, hubiera ni siquiera revisión por VAR.
- También reclamó que el segundo tanto terminó invalidado, describiendo la decisión como “remarcable” por el motivo que entiende que no quedó justificado.
- Además, mencionó una acción en la que Alexis Mac Allister habría tirado de la camiseta y afirmó que tampoco se realizó una comprobación desde el VAR.
El mensaje del entrenador
En su declaración, Hassan resumió su postura con un tono directo: “No hemos visto respeto ni juego limpio. Un penal para nosotros fue rechazado y ni siquiera se revisó con VAR. Y nuestro segundo gol fue anulado de forma sorprendente, por el motivo que sea. Todos hemos visto cómo se tira de la camiseta a Alexis Mac Allister y ni siquiera se revisó con VAR. La vida es injusta, la vida normal es injusta, entonces, ¿por qué no hay justicia en el deporte?”.
Mirada al futuro: Salah y el Mundial de 2030
Mientras se asientan las sensaciones tras la campaña en Norteamérica, la conversación gira inevitablemente hacia el porvenir del equipo y, en particular, hacia el papel de su referente. Mohamed Salah cierra el torneo con un solo tanto, anotado ante Nueva Zelanda, pero su impacto fue clave durante el partido más determinante: fue una pieza importante en el arranque del golpe anímico que permitió a Egipto colocarse con un inesperado 2-0 ante las argentinas.
Con todo, el tiempo también pesa en el debate. Para cuando llegue el Mundial de 2030, Salah tendrá 38 años, y esa cifra abre dudas sobre si volverá a ser el motor principal del ataque de los “faraones” en otra cita global.