Endrick explica su relación con Neymar y el rol de Brasil en el Mundial
Endrick repasó, en una charla reciente, su experiencia en el Mundial y el aprendizaje que le dejó compartir vestuario con Neymar, aunque el crack brasileño se perdió el inicio del torneo por una lesión. El joven atacante contó que, pese a esa ausencia al comienzo, ambos han coincidido últimamente en el banco y han mantenido una relación cercana dentro del día a día del equipo.
El futbolista explicó el tipo de vínculo que tienen: “Tengo una relación muy buena con Ney. Nos reímos después de entrenar, jugamos a las cartas y hablamos. En el día libre estuvimos juntos, conversamos. Es muy importante hablar con gente que es capitán de la selección, como Marquinhos, Casemiro y Alisson”.
Endrick agregó que aprovechar esas conversaciones y absorber detalles del fútbol es valioso para su crecimiento. “Recibir experiencia de ellos es algo maravilloso. Son personas que entienden el juego. Saber más de esto es muy positivo y no es distinto con Neymar: también nos sentamos lado a lado en el banco. Voy a intentar sacarle el máximo provecho, porque todavía me queda muchísimo tiempo de carrera”, señaló.
Además, el atacante se refirió a la figura de Carlo Ancelotti tras la victoria de Brasil por 2-1 en los octavos de final ante Japón. Endrick fue de los que más destacó tras entrar al campo al descanso y aseguró que una parte importante de su rendimiento tuvo que ver con el trabajo del técnico italiano.
“El partido contra Japón fue espectacular. No esperaba entrar en ese momento. Al entretiempo me llamaron y yo solo sabía pedirle calma a Dios. Fue como un clic en la cabeza: estaba en el banquillo animando y en el vestuario me dijeron que iba a salir”, reveló.
Cuando habló de su reencuentro con el ex entrenador del Real Madrid, Endrick lo describió como una etapa formativa clave. “Fue una experiencia fantástica. Fue mi primer entrenador en Europa y para mí fue increíble. Aprendí muchísimo con él, también con el cuerpo técnico. Le debo mucho, estoy muy agradecido y muy contento. No hay una mejor combinación que tenerlo como entrenador en Brasil”, afirmó.
El delantero, mientras tanto, mantiene paciencia sobre sus oportunidades con Ancelotti y recordó cómo fue su primer año bajo sus órdenes. “La primera temporada con Ancelotti fue una en la que jugué bastante. Tuve pocos minutos, pero entré en prácticamente todos los partidos. Él siempre me decía que llegaría mi momento. En la Copa del Rey me dio más minutos y pude ayudar al equipo. Marcaba goles en prácticamente todos los encuentros”, repasó.
Endrick recalcó que se ha mantenido sereno, convencido de que el plan del técnico se sostiene en el momento oportuno. “Yo siempre estuve tranquilo. Es uno de los mejores entrenadores del mundo, sabe bien qué hacer. En el último partido, el que marcó lo hizo desde el banquillo. Podemos estar tranquilos: él siempre hará lo mejor para el equipo”, aseguró.
El brasileño también dejó claro el enfoque colectivo del estratega. “Ancelotti no va a hacer lo que sea mejor para mí, ni para Matheus Cunha: va a hacer lo que sea mejor para el equipo. Hace lo que cree y pasan las cosas. Parece que Dios lo mira y le dice… que está iluminado. Cuando me pide algo, lo haré. No voy a mirar atrás: solo voy a escuchar su voz y hacer lo que me pida”, añadió.
En cuanto a su capacidad para adaptarse, Endrick comentó cómo le ha servido su recorrido para cumplir distintas funciones ofensivas. “En Lyon ayudaba al equipo como delantero centro, también me movía por la banda derecha, e incluso jugaba como falso nueve. Ancelotti conoce mis cualidades y mis características. Estuvimos un año juntos y siempre vio de qué manera podía aportar al equipo. Aquí no es distinto”, explicó.
Ahora, Brasil se prepara para medirse con Noruega este domingo en un duelo determinante de octavos de final del Mundial. Con Lucas Paquetá aún fuera por lesión y Raphinha con dudas importantes, Endrick aparece como una opción con peso para ganarse un lugar en el once. En la fase decisiva, el atacante buscará responder con goles y criterio a la confianza recibida, con el objetivo de acercar a su selección un paso más al gran objetivo internacional.