Florentino Pérez viaja a Ceuta para calmar la polémica en el Real Madrid
Florentino Pérez viajará este viernes a Ceuta para encabezar una delegación institucional del Real Madrid, en un intento por rebajar la tensión generada tras la polémica protagonizada por varios jugadores antes del encuentro frente al Elche. El presidente blanco estará acompañado por Emilio Butragueño y por José Martínez Pirri, presidente de honor del club y nacido en la ciudad autónoma.
La visita pretende reforzar el respaldo del Madrid a Ceuta después de que Kylian Mbappé, Vinícius Júnior e Ibrahima Konaté ocultaran el mensaje “Todos somos caballas” en las camisetas conmemorativas que llevaban durante el calentamiento del martes en el Martínez Valero. El equipo blanco terminó imponiéndose por 3-2 al Elche, pero el gesto previo al partido desplazó el foco deportivo.
La iniciativa, extendida al conjunto de la competición y promovida por un grupo empresarial local, buscaba visibilizar internacionalmente la crisis humanitaria que atraviesa Ceuta tras la llegada masiva de migrantes desde Marruecos en julio. Los tres futbolistas se enrollaron la prenda hasta el pecho, tapando el lema, antes de quitársela, una acción que provocó una fuerte reacción en redes sociales y entre sectores de la ciudad.
El Madrid busca cerrar la controversia
Dentro de la entidad existe preocupación por el alcance institucional que ha adquirido el episodio y por la posibilidad de que se interprete como falta de sensibilidad hacia un territorio español. El club había dado inicialmente su apoyo a la campaña solidaria, aunque después defendió el derecho de los integrantes de la plantilla a expresar su posición personal con el objetivo de contener el conflicto.
La presencia de Pérez, Butragueño y Pirri pretende dejar una señal inequívoca de apoyo. La participación de Pirri añade además un componente especialmente simbólico por su vínculo con Ceuta, mientras el Real Madrid trata de recomponer la relación con una comunidad que recibió con malestar lo ocurrido en el estadio ilicitano.
Mbappé ya se pronunció el miércoles para rechazar que su conducta hubiera sido un desprecio a la ciudad. El delantero explicó que el uso de la camiseta fue una decisión adoptada por los clubes y subrayó que siente plena solidaridad con Ceuta y con las víctimas de la crisis. “Antes que futbolista soy una persona”, vino a remarcar el atacante francés.
El jugador, hijo de padres que emigraron a Francia desde Argelia y Camerún, sostuvo que quiso mostrar también su apoyo a los migrantes fallecidos y a quienes afrontan condiciones extremas. Reconoció que se trataba de una situación delicada, ya que su postura podía interpretarse erróneamente como un rechazo a los ceutíes, algo que negó de forma rotunda.
Mbappé insistió en que no desea establecer una jerarquía entre sufrimientos y pidió que el debate no profundice divisiones. Su mensaje final fue de paz, unidad y una resolución rápida de una controversia que el Real Madrid espera cerrar con su visita oficial a Ceuta.