Inglaterra fulmina a México en Azteca: Bellingham guía y el reto de la altitud no pesa
Inglaterra logró lo que muchos ya califican como su mejor “partido de visita” de la historia, apagando a más de 80.000 aficionados en el Estadio Azteca. Con un ambiente difícil y el reto físico de competir a casi 2.200 metros de altitud, el equipo dirigido por Thomas Tuchel sostuvo su ventaja frente a una reacción mexicana con carácter. Jude Bellingham marcó dos tantos en apenas 98 segundos y puso el rumbo de una noche de máxima tensión en la capital.
Noche histórica: Inglaterra frena la remontada en el Azteca
| Dato | Información |
|---|---|
| Escenario | Estadio Azteca (Ciudad de México), más de 80.000 espectadores |
| Altitud | Cerca de 2.200 metros sobre el nivel del mar |
| Clave del partido | Bellingham anotó 2 goles en 98 segundos |
| Consecuencia | Inglaterra avanza a cuartos y se medirá a Noruega en Miami |
Los locales contaron con superioridad numérica durante buena parte del segundo tiempo, pero la estructura defensiva inglesa resistió lo suficiente para administrar el resultado. Declan Rice fue especialmente determinante, ya que cubrió un volumen enorme de terreno pese a las condiciones que para muchos podían pasarle factura al conjunto europeo.
El futbolista del Arsenal describió la experiencia como el punto más alto de su etapa internacional hasta el momento. Además, quitó hierro a la preocupación previa por el impacto de la altura de Ciudad de México en el rendimiento del plantel. Rice también salió al paso con rapidez sobre el desafío ambiental que varios esperaban que afectara a “los Tres Leones”.
“Creo que es probablemente el mejor resultado de Inglaterra que he vivido, y seguramente el mejor día de visita que he tenido con la camiseta de Inglaterra. Fue todo lo que esperaba y, de verdad, fue una noche increíble. Me sorprendió que la altitud no se sintiera tanto… se ha hablado muchísimo de eso. Ayer el entrenamiento fue un poco, pero hoy no lo noté tanto”, declaró Rice en referencia al choque, en una entrevista televisiva.
La dificultad no se limitaba al entorno: Inglaterra también debía romper a un rival que había sostenido una enorme racha de invicto durante años jugando en casa. Para México, el revés representó su tercera caída en partido oficial en el Azteca, estadio que abrió sus puertas en 1966. Antes de esta noche, los otros dos tropiezos habían llegado con marcadores de 2-1 en la fase de clasificación mundialista: primero ante Costa Rica en 2001 y después contra Honduras en 2013. Rice dedicó elogios a la labor conjunta del grupo y a la atmósfera generada en la eliminatoria.
“Sabíamos que eran un equipo fuerte. No creo que hayan perdido en 80 partidos o algo así. Entonces sabíamos que iba a ser complicado, pero confiábamos en lo que teníamos en el vestuario: los 26 jugadores. Al final, mostramos un lado diferente del que mucha gente tal vez pensaba que no teníamos”, añadió Rice.
Para Inglaterra, el triunfo tiene un sabor a desquite parcial frente a viejos fantasmas ligados al Azteca, incluido el episodio de “la mano de Dios” ocurrido hace 40 años. El premio al valor del equipo será un viaje a Miami para disputar los cuartos de final contra Noruega. Las noruegas sellaron su boleto a la siguiente ronda gracias a la exhibición de Erling Haaland ante Brasil, lo que prepara un choque europeo de gran magnitud en suelo estadounidense. Con Jarell Quansah sancionado y la exigencia en aumento, Inglaterra deberá sostener el criterio defensivo y la firmeza mostrada en México para mantener viva su búsqueda de un primer título mundial desde 1966.