Skip to content
Domingo, 12 de julio de 2026 — 20:18
Suscríbete a nuestro boletín y no te pierdas nuestras mejores publicaciones. ¡Suscríbete ahora!
Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol
Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol
  • Inicio
  • Inicio
Cerrar

Buscar

World-cup

Inglaterra vence 2-1 en la prórroga y avanza a semifinales tras Bellingham

Nicolás Vargas
Por Nicolás Vargas
12 julio 2026 8 min de lectura

Inglaterra se impuso 2-1 en el tiempo extra y aseguró su pase a las semifinales. El partido tuvo una dinámica muy similar a la de semanas atrás: si el triunfo previo en el Azteca se sostuvo en el empuje de muchos, esta vez el encargado de inclinar la balanza volvió a ser Jude Bellingham, acompañado por varios futbolistas que respondieron cuando más se necesitaba. Thomas Tuchel, eso sí, no ocultó su molestia tras el encuentro: calificó la actuación inglesa como pobre a nivel técnico. Con todo, en este Mundial lo que pesa al final es el resultado y el billete a la siguiente ronda.

Antes del pitido inicial circularon rumores sobre una posible demora por el calor. En Miami, ese ambiente se notó desde los primeros minutos: el aire denso del sur de Florida condicionó el ritmo y se vio reflejado en el juego. Inglaterra arrancó con el control prácticamente absoluto, pero le costó imprimir velocidad y claridad en la circulación, especialmente en el pase.

Aun así, Noruega fue la que dio el primer golpe. La ventaja llegó con una cuota de fortuna. Andreas Schjelderup buscó centrar desde la banda, y el balón terminó yendo al palo lejano para Erling Haaland. El noruego, tras el rebote, conectó para que la pelota entrara desde el poste, en el minuto 36. Antes del descanso, Bellingham despertó a Inglaterra: Anthony Gordon le dejó la pelota por dentro, el jugador del mediocampo la controló, avanzó y definió al rincón inferior con su pierna menos hábil. Incluso pudo ser 2-1 al final de la primera parte si Bellingham dejaba servido a Harry Kane, pero el capitán se adelantó y su jugada fue anulada por un detalle en el tiempo.

Noruega salió agresiva al inicio del segundo tiempo y estuvo cerca de ampliar la cuenta. Torbjorn Heggem conectó un balón a la red tras un córner y lo mandó al techo del arco, aunque el VAR anuló el tanto luego de que Haaland empujara a Elliot Anderson cuando el centro estaba en camino. Pasados los 75 minutos, Noruega volvió a rozar el segundo: Kristoffer Ajer mandó el balón contra el larguero con un cabezazo. Inglaterra tuvo ciertos destellos al final de la etapa, con una asistencia filtrada de Bukayo Saka que nadie llegó a empujar al fondo. Por momentos, el guion parecía destinado a alargarse, y así terminó ocurriendo.

El inicio del tiempo extra no tardó en traer una respuesta de los ingleses. Morgan Rogers probó con un disparo que el portero noruego rechazó, y allí apareció Bellingham para empujar el rebote. A partir de ese momento, el partido se convirtió en una prueba de defensa y disciplina, algo que este conjunto inglés parece haber aprendido a valorar. Dan Burn despejó algunos envíos, Jordan Pickford no tuvo que intervenir con grandes paradas y, con el marcador ya encaminado, Inglaterra cerró el pasaje rumbo a la semifinal, pese a las quejas de Tuchel.

GOLEES desglosa el camino de ganadores y perdedores desde el Estadio de Miami, donde Inglaterra volvió a mostrar carácter para preparar un duelo imperdible con Argentina en Atlanta el miércoles.

La pregunta que quedó flotando fue la misma de otros partidos: ¿cuántas veces más le tocará a Bellingham salvar a Inglaterra? Ya ocurrió ante Croacia, también frente a Panamá, y se repitió ante México. Aquí sucedió otra vez. Durante los primeros 45 minutos, el capitán moral del equipo merodeó el área sin decidir del todo: aparecía aquí y allá, pero le costaba encontrar espacios con continuidad.

Llegó entonces su oportunidad. Gordon lo encontró en una zona libre poco habitual, y Bellingham aceleró con una carrera casi rectilínea, directa, convincente. Definió con la izquierda, recuperó la pelota y hasta regresó con ella hacia el círculo central tras el gol. Antes del descanso estuvo cerca de asistir: soltó un pase para Kane, aunque no terminó en el desenlace esperado por el fuera de tiempo. Tras el descanso, el rol de Bellingham se volvió más profundo: se retiró Declan Rice, entró Eze y el jugador cambió de posición, pasando de jugar como mediapunta al trabajo más cercano al mediocampo, donde cumplió con solvencia.

El “Jude” definitivo llegó en el tiempo extra. Esta vez fue pura intuición. Morgan Rogers remató, el portero no pudo controlar, y Bellingham apareció para cazar el balón suelto y sentenciar. Con ese doblete, se convirtió en el segundo futbolista más joven en anotar dos veces en eliminatorias consecutivas de un Mundial. El primero fue Pelé. Y aunque Tuchel llegó con cara de pocos amigos, incluso él tuvo una frase para el momento: “Junta a Harry y a Jude y se encargarán del resto”.

El guion previo apuntaba a un duelo entre Haaland y Kane. Sin embargo, el que más decepcionó por su impacto fue el noruego. Inglaterra lo contuvo con bastante eficacia y, aun con ciertos destellos, Haaland registró apenas 21 toques, cinco dentro del área inglesa. Tuvo dos opciones a medias: una fue detenida y la otra se fue desviada. Además, cuando el partido pedía transición, no logró despegar para dominar. Hubo una jugada en la que Alex Sorloth tuvo la opción de dejarlo solo, pero el delantero del Atlético de Madrid optó por irse en solitario y su remate salió mal.

El mérito también fue para Inglaterra, que diseñó una forma de frenarlo. John Stones, que ya había dejado buenas sensaciones en el Azteca, completó los 120 minutos. Marc Guehi también tuvo su parte en el trabajo colectivo. Haaland fue sustituido a mitad del tiempo extra, con lo que se cerró una racha notable de 14 partidos seguidos marcando, además de un debut tardío, aunque valioso, en el Mundial. En este duelo, su protagonismo se apagó, pero se espera que regrese con fuerza.

“Hoy estuvimos muy, muy bien en defensa central. Trabajaron con Haaland sin descanso… fueron intensos, valientes, muy, muy fuertes durante todo el partido”, declaró Tuchel.

Elliot Anderson también suma minutos en este Mundial. Tuchel parece considerarlo de sus jugadores de confianza: lo incorporó pronto al plan y le dio prácticamente casi todo el tiempo disponible. La idea del entrenador es que sea el elemento de conexión en el mediocampo, el que sostiene el orden. Es un rol que le sienta bien, aunque todavía le falta terminar de dominarlo del todo en este torneo.

A veces, el mapa de distancias no termina de ser el ideal: los espacios se ven pesados, las brechas aparecen con demasiada distancia. Anderson se inclina a pasar hacia los lados con demasiada frecuencia y, si se mira con atención, puede recordar a la forma de moverse de Jordan Henderson. No sería necesariamente algo negativo, aunque la consigna era que Anderson estuviera un poco más adelantado. Con la inversión que representa para el club, más de 100 millones de libras, este fue el tipo de partido en el que debía mostrarlo.

Rice fue reemplazado al descanso: Eberechi Eze entró al campo y el esquema cambió. Aun en momentos en que Anderson pareció jugar prácticamente en solitario, el equipo sostuvo el funcionamiento. Cuando el encuentro se volvió más irregular, el nuevo fichaje del Manchester City se vio más sereno: completó el segundo mayor número de pases del partido, ejecutó también el segundo volumen más alto de pases hacia adelante y realizó más recuperaciones defensivas que cualquier otro. Además, fue el punto de arranque de la jugada que permitió el empate de Inglaterra. Fue, en conjunto, una exhibición total en el mediocampo para un partido que exigía absolutamente eso.

De héroe a villano, aunque sea en un sentido futbolístico. La situación fue desafortunada para el arquero noruego. Nyland venía de un gran desempeño contra Brasil, cuando Noruega logró superar a La Verde. En aquel compromiso realizó atajadas una tras otra, incluso cortó un penal temprano y terminó siendo el protagonista. Hoy, sin embargo, cometió un error decisivo.

El remate de Morgan Rogers en el minuto 93 llevaba veneno. Nyland hizo bien en detenerlo, pero en lugar de controlarlo con el cuerpo, dejó que el balón quedara suelto, cayendo en el camino de Bellingham, que no perdonó. Ahí estuvo la escena que terminó marcando el encuentro.

Nyland terminó el partido con lágrimas y necesitó el consuelo de sus compañeros. Fue un final duro para lo que, en términos generales, había sido una Copa del Mundo bonita para Noruega.

También resulta llamativo, por decirlo de algún modo, que Tuchel no esté satisfecho pese al pase. Puede exigirse más, ajustar detalles tácticos y pedir mejor juego; se entiende que quiere un conjunto inglés que sea realmente competitivo. Pero hay una realidad alentadora: Inglaterra está en su cuarta semifinal de Mundial y la segunda en 36 años.

Las quejas postpartido —que el equipo estuvo impreciso, que no movió la pelota con la rapidez necesaria y que le faltó calidad técnica— tienen fundamento. Tuchel busca un estilo concreto para su equipo. “Soy entrenador de fútbol. Creo que podemos jugar mejor. No fue un partido de alto nivel en general. Desde mi mirada de entrenador, pienso que podemos y debemos jugar mejor”, dijo.

Cuando ese plan no terminó de cuajar del todo en el calor de Miami, Tuchel optó por otro camino. El entrenador se mostró fino en la gestión dentro del partido: sus cambios fueron oportunos, con decisión y con efecto inmediato. Rice salió al descanso cuando no podía dar más; Eze fue creciendo con el paso de los minutos y resultó clave en el tiempo extra. Noni Madueke no encontró ritmo en la primera parte, mientras que Bukayo Saka, aún con muecas de esfuerzo al correr, aportó algo más de calidad. Todos tuvieron su cuota: Reece James, Djed Spence, Morgan Rogers y Dan Burn.

Fue un triunfo con carácter: valiente, oportunista y cargado de entrega. Quizá no sea el tipo de equipo que Tuchel imagina como identidad fija, pero ha usado su plantilla con inteligencia para torcer partidos. ¿Eso llevará a Inglaterra a ganar el Mundial? En solitario, no se puede prometer. Pero sí deja claro que el cuerpo técnico está conduciendo al equipo hacia victorias, y eso siempre es una buena noticia.

“Son instantes que hay que disfrutar al máximo. Estoy muy orgulloso de los jugadores y me impresionó la mentalidad. Les corresponde todo el crédito”, sentenció Tuchel.

Tuchel también explicó que la salida de Rice fue, en cierta medida, un riesgo calculado. El mediocampista había pasado gran parte de los tres días previos en cama. Sabía que no iba a sostener los 90 minutos de un jugador clave, especialmente con el calor. Por eso hubo decisiones difíciles. Rice salió antes de lo estrictamente necesario para que Tuchel mantuviera flexibilidad más adelante.

“Pusimos a [Eze] y a [Saka] por la banda derecha, lo cual implicaba que teníamos que sacar a [Anderson] o a [Rice]… Yo sabía que no iba a sobrevivir 90 minutos y también existía la posibilidad de que se jugara hasta los 120. Así que no quería desperdiciar esa alternativa y decidí quitar a Rice antes de lo que hacía falta, para reservar otro cambio más adelante”, explicó Tuchel.

La decisión también fue razonable para Rice, que sintió el partido durante 45 minutos. Se notó lejos de su mejor versión desde el inicio: pesado, cansado y con inclinación excesiva del cuerpo en varias acciones. Ni siquiera sus córners característicos lograron superar la primera línea. Por suerte, el resto respondió y cubrió el vacío. Ahora, Tuchel tendrá que confiar en que Rice recupere el ritmo: al menos, que llegue en condiciones para el duelo del miércoles.

Nicolás Vargas
Autor

Nicolás Vargas

Periodista deportivo y especialista en fútbol, Nicolás Vargas combina rigor informativo con lectura fácil. Analiza partidos, sigue el mercado de fichajes y traduce la actualidad deportiva en noticias útiles para el aficionado.

Sígueme
Otros artículos
Anterior

Bellingham guía la remontada: Noruega cae ante Inglaterra pese al gol inicial

Siguiente

Inglaterra teme el “deber pendiente”: Messi busca frenar a los ingleses en 2026

Entradas recientes

  • Kane pide el “componente que falta” para llegar a la semifinal ante Argentina
  • Sorloth revela por qué no asistió a Haaland: su decisión con Ødegaard ante Inglaterra
  • Neymar en Universal Orlando: el detalle de su movilidad que generó dudas
  • Haaland estalla por una decisión del VAR tras el 2-1 de Noruega ante Inglaterra
  • Cristiano Ronaldo repite lágrimas: derrota con España apaga su “último baile

Categorías

  • Bundesliga
  • Champions-league
  • Ligue-1
  • News
  • Premier-league
  • Serie-a
  • Transfers
  • Usa
  • World-cup
Contacto·Política de privacidad
| Copyright 2026 — Hitsbook Fútbol. Todos los derechos reservados.