Irán elevará queja ante la FIFA por trabas para viajar antes del duelo con Bélgica
La selección iraní anunció que presentará una queja ante la FIFA después de que le negaran el permiso para desplazarse con antelación a Los Ángeles, apenas dos días antes de su compromiso del domingo ante Bélgica por la fase de grupos del Mundial. El malestar se agrava por el calendario de traslados que, según el cuerpo directivo, obliga al equipo a viajar el día previo a cada partido y regresar de inmediato tras los encuentros.
Datos clave del caso
| Elemento | Fecha / detalle | Contexto |
|---|---|---|
| Solicitud de viaje a Los Ángeles | Rechazada 2 días antes del duelo vs. Bélgica | La Federación de Irán informó que elevará una queja ante la FIFA |
| Traslado de base | De Arizona a Tijuana (México) | El equipo sostiene que el esquema de viajes afecta la preparación |
| Viaje para el debut | Lunes por la tarde/noche (partido vs. Nueva Zelanda) | Vuelo chárter de Tijuana a Los Ángeles; el trayecto se extendió por controles |
| Próximo partido de fase de grupos | 26 de junio, frente a Egipto en Seattle | Cierre del grupo para Irán |
La Federación de Irán comunicó el jueves su intención de recurrir a la FIFA tras la negativa a su petición de viajar a Los Ángeles con mayor margen previo al duelo ante Bélgica. El reclamo llega en un momento en el que el combinado nacional sostiene que su logística está siendo más gravosa que la de otros equipos participantes.
De cara al torneo, el campamento base del conjunto iraní fue trasladado de Arizona a Tijuana, en México. Desde el equipo se ha señalado que el formato impuesto para los desplazamientos resulta injusto: el plantel estaría obligado a efectuar el viaje hacia el lugar del partido el día anterior y a regresar inmediatamente después del encuentro.
En el estreno del Mundial, el equipo realizó un vuelo chárter de 127 millas (204 kilómetros) desde el Aeropuerto Internacional de Tijuana hasta el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, con salida el día anterior a su debut. Irán se enfrentó a Nueva Zelanda y logró un 2-2 el lunes, pero el capitán Mehdi Taremi aseguró que el trayecto, que normalmente sería corto, terminó extendiéndose hasta cinco horas, debido a procedimientos de seguridad y controles migratorios.
Tras el partido, que finalizó alrededor de las 8:00 p. m. en horario del Pacífico, Irán regresó a México de manera inmediata. El plantel había previsto poder reducir un día de viajes tras el choque, pero el plan no se concretó.
El entrenador Amir Ghalenoei, al hablar después del encuentro, dejó una declaración contundente: sostuvo que su equipo podría ser “el más oprimido de todo el Mundial”. En su mensaje, el técnico reforzó la idea de que las condiciones actuales impactan de forma directa en la situación del plantel.
Desde la Federación, se apuntó además a la hora fijada para el partido del domingo ante Bélgica, con inicio programado para el mediodía en horario del Pacífico. La entidad argumentó que estas limitaciones chocan con el objetivo de garantizar condiciones equivalentes para todas las selecciones y que, en consecuencia, podrían perjudicar los procesos de preparación.
Hedayat Mombeini, secretario general de fútbol de Irán, también se pronunció el viernes a través de un traductor. En sus palabras, remarcó que el equipo es el único participante en el torneo que se encuentra en las ciudades anfitrionas únicamente con 24 horas de margen y aseguró que no lo ve como algo justo. Además, afirmó que las restricciones impuestas tienen efectos negativos tanto en el plano físico como en el mental de los futbolistas.
El planteamiento de Irán se enmarca en el cumplimiento de reglas que, según lo señalado por Andrew Giuliani, responsable de un grupo de trabajo de la Casa Blanca para el vínculo con la FIFA, estarían previamente mandatadas como consecuencia del conflicto bélico. Aun así, desde el entorno del equipo se subraya que dichas limitaciones coinciden con pautas de la FIFA para el desplazamiento general de las selecciones.
En ese sentido, las regulaciones del Mundial de 2026 establecen en el artículo 18.3 que cada conjunto debe trasladarse desde su campamento base al escenario del partido un día antes del encuentro (MD-1) y, solo de manera excepcional, en MD-2; y regresar después del juego al campamento base (en MD o MD+1). Irán entiende que el tratamiento recibido no respeta ese marco o, al menos, lo aplica de una forma que termina alterando la preparación en el terreno.
La Federación remarcó que, pese a un acuerdo interino para poner fin al conflicto entre Estados Unidos e Israel, las restricciones para el equipo iraní no han sido levantadas. Algunas personas del cuerpo técnico y del staff de apoyo habrían tenido dificultades para obtener visas para entrar a Estados Unidos. Incluso se informó que el futbolista Mehdi Torabi tuvo que acudir al consulado de Estados Unidos en Tijuana para solicitar una visa nueva después del primer partido.
De cara al cierre de la fase de grupos, Irán disputará su último compromiso contra Egipto en Seattle el 26 de junio.