Jazz Chisholm impulsa el batazo clave y Yankees vencen 4-3 a los Tigres
DETROIT – El segunda base de los Yankees, Jazz Chisholm Jr., sacudió un cuadrangular de dos carreras para darle ventaja en la sexta entrada, y Nueva York terminó con una victoria de 4-3 sobre los Tigres el martes por la noche en Comerica Park. Aun así, el cierre llegó después: un doble impulsor del receptor Austin Wells, también en la sexta, empujó la carrera definitiva que cortó una racha de tres derrotas seguidas para la novena neoyorquina.
Chisholm, bateador zurdo y con pegada que contrasta con su figura esbelta de 5 pies y 11 pulgadas, vio su jonrón número 12 de la campaña elevarse alto, profundo y terminar en las gradas, lejos de la zona de alcance de los jardineros de Detroit. Tras conectar, celebró con una mezcla de baile y pasos de fantasía desde la inicial hasta el dugout, donde no faltaron los saludos y las palmadas.
Ya en el refugio del equipo, se llevó a las manos una caja de paletas para agitarla y sostenerla frente a la cámara de televisión. La escena pareció una guiñada a lo ocurrido en su “Lollipopapalooza”, luego de que el lunes por la noche se le viera en el campo, en segunda base, chupando una paleta verde. De acuerdo con el manejo interno del club, el mánager Aaron Boone le dio un “sermón” antes del juego del martes.
Chisholm, sin discusión, tiene un gusto especial por el espectáculo.
El batazo viajó 403 pies, registró una velocidad de 107.4 millas por hora y salió con un ángulo de 37 grados, lo que lo convirtió en una conexión de esas que se ven venir desde el contacto y que, además, dejaron claro el poder del jugador.
El impacto de Chisholm no se limitó al jonrón. También anotó la primera de cuatro carreras de Nueva York ante el abridor de Detroit, Casey Mize, al pegar un sencillo en la cuarta entrada y llegar hasta tercera gracias a un imparable del novato Spencer Jones, aunque sufrió un resbalón al completar la segunda base. Más tarde, el tercera base José Caballero remolcó a Chisholm con un rodado para out en tercera.
En el montículo, Carlos Rodón se llevó el triunfo después de trabajar 5 1/3 entradas, en las que permitió tres carreras con seis hits. Además, concedió dos boletos y recetó cinco ponches.
Para asegurar la victoria, los relevistas Fernando Cruz y Brent Headrick, y luego el cerrador David Bednar, mantuvieron a raya a los Tigres en conjunto durante 3 2/3 innings, dejando el marcador final en 4-3.