Skip to content
Viernes, 19 de junio de 2026 — 00:21
Suscríbete a nuestro boletín y no te pierdas nuestras mejores publicaciones. ¡Suscríbete ahora!
Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol
Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol
  • Inicio
  • Betting Sites
  • Casino
  • Inicio
  • Betting Sites
  • Casino
Cerrar

Buscar

World-cup

La Tartan Army en Boston: el haggis y el impulso solidario de Escocia

Nicolás Vargas
Por Nicolás Vargas
18 junio 2026 6 min de lectura

En Boston, la presencia escocesa dejó huella más allá del césped. La llamada “Tartan Army” se hizo notar en la ciudad de Massachusetts con iniciativas solidarias y hasta con una decisión institucional: la gobernadora del estado, Maura Healey, firmó una orden ejecutiva —no oficial— para permitir en el territorio la venta legal de un manjar escocés, el haggis. Además, los aficionados aportaron alrededor de 30.000 dólares a causas en Providence y su donación más reciente, de 1.200 dólares, fue destinada a una organización infantil de Boston. Más al sur, en Nueva York, un seguidor enseñó a un grupo de monjas a cantar “No Scotland, No Party”, reforzando el ambiente festivo que rodea a la selección.

Escocia, a romper una historia de “casi” para entrar en octavos

Sin embargo, para que el impacto en Estados Unidos también se traduzca en resultados deportivos en el Mundial, Escocia necesita asegurar su lugar en las eliminatorias. En el camino hacia el pase a la siguiente fase aparecen dos obstáculos: Marruecos y Brasil, rivales que, en el actual formato ampliado del torneo, colocan a la escuadra escocesa a un paso de la clasificación, pero sin margen para la complacencia. La presión se entiende mejor si se miran los antecedentes: en anteriores ediciones, la selección ha vivido desenlaces amargos al quedarse fuera por diferencias de goles, aun cuando estuvo cerca.

  1. En 1974, Escocia comenzó la fase de grupos con una victoria 2-0 ante Zaire y luego empató con Brasil y Yugoslavia, pero quedó fuera por diferencia de tantos.

  2. En 1978, cayó ante Perú, igualó con Irán y después venció a los Países Bajos, con un golazo de Archie Gemmill; aun así, volvió a despedirse por diferencia de goles.

  3. En 1982, cosechó un triunfo, perdió con Brasil, empató con la Unión Soviética y se quedó fuera nuevamente por diferencia de goles.

  4. Por eso, pese a la alegría y el alivio que trajo el triunfo 1-0 ante Haití, dentro del grupo existe la necesidad de administrar la ansiedad y no confundir los goles celebrados con un pase ya asegurado.

El técnico Steve Clarke lo resumió con una idea directa: “Hay que jugar el partido”. Y agregó que las “permutaciones” y cálculos corresponden a otros, no a su equipo.

La mentalidad del grupo también se refleja en el discurso de la captanía. Andy Robertson aseguró el jueves que los jugadores no están esquivando el reto: quieren ser el primer conjunto en alcanzar esa meta para su país. “Es bonito intentar lograrlo”, señaló.

Semana de preparación en Charlotte y análisis tras el triunfo ante Haití

Esta semana el trabajo en el campamento ha tenido, según John McGinn, un enfoque más “de negocio”. Mientras la fiesta de fondo continúa en Boston y las existencias de cerveza se van reduciendo con el paso de las noches, la selección se concentra en Charlotte, donde prepara el duelo con Marruecos. El equipo vio el partido de Argentina con Lionel Messi el martes por la noche, en una escena que para algunos futbolistas fue de esas que se quedan grabadas: estar dentro del mismo torneo que una figura considerada por muchos como la mejor de la historia. Ryan Christie describió la experiencia como “increíble” y “surreal”.

Tras el 1-0 a Haití, el resultado fue crucial para alimentar las aspiraciones de clasificación: significó el quinto triunfo mundialista de Escocia y el primero desde Italia ’90. Pero el cuerpo técnico ya advierte que aún falta. De cara al viernes, el equipo espera tener menos posesión que la del último sábado y tendrá que mejorar su eficacia frente al arco.

Clarke también marcó la dificultad del rival: “Cada vez que te enfrentas a un equipo dentro del top 10 del mundo, sabes que tendrás que ser excelente tanto con la pelota como sin ella”. Remarcó que no hay ilusiones sobre el tamaño del desafío: Marruecos llegó a semifinales en el último Mundial y, según su lectura, esta escuadra incluso luce algo más fuerte. “Eso te da una idea de lo que viene”, insistió.

Marruecos, un plantel de élite y con jugadores en gran nivel

Del lado marroquí, el equipo cuenta con piezas de primer nivel y el recuerdo del camino hasta las semifinales del Mundial de Qatar 2022 sigue muy presente. Robertson sitúa a Achraf Hakimi entre los dos mejores laterales del mundo, junto con su compañero en el PSG, Nuno Mendes. En el arranque del torneo, Lille mostró señales con Ayyoub Bouaddi, de 18 años, que dejó una buena impresión en el 1-1 inicial ante Brasil. El autor de ese gol, Ismael Saibari, atravesó días movidos después de que Bayern Múnich desembolsara 55 millones de euros para llevárselo desde el PSV. También aparecen la creatividad de Brahim Díaz, de Real Madrid, y el aporte de Samir El Mourabet, de Strasbourg.

En conjunto, Marruecos es un rival sólido y, además, ocupa el séptimo lugar del ranking mundial de la FIFA, elevando aún más el reto que espera a Escocia.

La “señal” de Lyndon Dykes, la posible rotación y el plan táctico

Para darle un tono todavía más competitivo al trabajo en Charlotte, la determinación se trasladó incluso a detalles fuera del campo. Lyndon Dykes se afeitó la cabeza de cara a los partidos más importantes: la decisión se remonta a etapas anteriores, como el playoff ante Serbia en 2020, el duelo de Inglaterra en Wembley en la Euro 2021 y también este torneo. Dykes contó que, con Escocia, la calvicie “se quedó”, y que sus compañeros prefieren esa versión: “Los chicos lo disfrutan cuando está rapado. No sé por qué, pero les gusta más el Dykes calvo. Quizá sea más agresivo”. Además, adelantó que planea tatuarse para conmemorar el momento y espera que algunos de sus compañeros se sumen.

Aun así, el significado de ese tatuaje —y lo que activará en el recuerdo— está por escribirse. El foco inmediato es terminar con la espera histórica de Escocia y lograr el primer objetivo real: entrar en los octavos de final.

El técnico Clarke tiene el dilema de con quién empezar. Scott McKenna está disponible tras recuperarse de la lesión en el gemelo que lo dejó fuera ante Haití, mientras que Scott McTominay, aunque jugó contra Haití, volverá al 100% después de recuperarse de una infección estomacal. La probabilidad de ajustes tácticos es alta: ante Haití usó dos delanteros, pero para el viernes podría regresar a un 4-2-3-1 o incluso a un 3-5-1-1.

Si el planteamiento fuera un 4-5-1, uno de Lawrence Shankland o Ché Adams tendría que salir, con una salida probable de Shankland, mientras que Christie entraría. Si Clarke apostara por una línea de tres defensores, el cambio podría alcanzar a Ben Gannon-Doak —que fue muy destacado contra Haití— para dar paso a Kieran Tierney. Clarke, en todo caso, dejó claro que la decisión dependerá de lo que el partido exija: “En todos los sistemas que hemos jugado, ha habido mucho trabajo detrás. Es algo que siempre intentamos ampliar: distintos sistemas para distintos partidos. Habrá que esperar”.

La intención, sea cual sea el dibujo, será marcar territorio en el encuentro frente a uno de los rivales más fuertes del planeta. Clarke reconoce que estos duelos en los que Escocia suele ser el “underdog” pueden funcionar mejor para el equipo, porque el contexto empuja a jugar con una actitud particular. En el fondo, todo es un equilibrio.

Robertson sueña con historia y pide el máximo rendimiento

Robertson quiere caminar la línea entre atreverse a soñar con algo grande y, al mismo tiempo, no perder el control sobre lo que toca hacer. Si Escocia responde con el nivel que se espera, el resultado puede abrir la puerta a más recuerdos en Boston, con el apoyo de una afición que ya se ganó el respeto. El capitán destacó que el sábado los hinchas fueron magníficos dentro del estadio y confió en que mañana será igual: “No puedo elogiar lo suficiente a nuestra gente; son los mejores del mundo”.

El mensaje final fue igual de claro: saben lo complicado que será el reto porque enfrentan a una de las mejores selecciones del planeta. Pero si el equipo ofrece su mejor versión, Robertson cree que se puede alcanzar lo que se busca y escribir historia.

Nicolás Vargas
Autor

Nicolás Vargas

Periodista deportivo y especialista en fútbol, Nicolás Vargas combina rigor informativo con lectura fácil. Analiza partidos, sigue el mercado de fichajes y traduce la actualidad deportiva en noticias útiles para el aficionado.

Sígueme
Otros artículos
Anterior

Broos alerta: Sudáfrica debe frenar los goles encajados antes del duelo clave

Siguiente

La afición inglesa cambia el ambiente en Dallas con el toque de Oasis

Entradas recientes

  • FIFA cambia a fotógrafos: Tuchel protestó por la visibilidad en los himnos
  • Semenyo: Ghana quiere “responder” ante Inglaterra tras vencer a Panamá 1-0
  • Ferdinand señala a Kane como el único nivel “mundial” en Inglaterra
  • La afición inglesa cambia el ambiente en Dallas con el toque de Oasis
  • La Tartan Army en Boston: el haggis y el impulso solidario de Escocia

Categorías

  • Bundesliga
  • Champions-league
  • Ligue-1
  • News
  • Premier-league
  • Serie-a
  • Tenis
  • Tennis
  • Transfers
  • Usa
  • World-cup
Contacto·Política de privacidad
| Copyright 2026 — Hitsbook Fútbol. Todos los derechos reservados.