Mac Allister y Messi lanzan a Argentina a semifinales; Álvarez vuelve a golpear
Argentina abrió el marcador en un guion que no parecía el más lógico: aunque Suiza dominó gran parte de la posesión en el arranque, fue la Albiceleste la que encontró el gol temprano. Lionel Messi puso el balón en juego desde un córner y Alexis Mac Allister, con 1,70 metros de estatura, ganó la disputa aérea y conectó un cabezazo contundente para superar a Gregor Kobel en el minuto 10.
A partir de ahí, el partido se fue apagando poco a poco hasta volverse casi de trámite lento. La selección argentina aceptó ceder la iniciativa y prefirió esperar, invitando a los suizos a avanzar metros. La idea funcionó durante un buen tramo, pero a los 66 minutos Dan Ndoye rompió el plan con una acción decisiva: arrancó en contragolpe, enlazó un toque rápido con Ricardo Rodríguez —que se sumó desde el costado— y terminó definiendo con un centro preciso desde la izquierda para igualar el marcador.
Sin embargo, el encuentro dio un giro grande en un momento de alta tensión y con un componente polémico. Leandro Paredes había sido amonestado inicialmente por una entrada sobre Embolo, pero la tarjeta amarilla fue retirada tras la revisión del VAR. Entonces, Embolo recibió una segunda amarilla por simulación, una decisión que dejó a Suiza con diez hombres y cambió el contexto de todo lo que quedaba.
Con superioridad numérica, Argentina siguió sin encontrar la manera más clara de desarmar a un rival que no había perdido en ningún momento ni en el proceso de clasificación mundialista ni dentro del propio torneo. La Nati se replegó con convicción y mostró señales de estar cómoda con la idea de esperar el desenlace desde los penales. Con la defensa suiza resistiendo y el tiempo avanzando, a la Albiceleste le hacía falta un golpe de autoridad.
El protagonista llegó en el momento más tardío posible: Julián Álvarez.
El delantero venía de un torneo sin alegrías en el marcador, pese a que en 2022 había sido uno de los máximos anotadores de Argentina, pero por fin recuperó el instinto goleador en el minuto 112. Desde el costado izquierdo, Álvarez descargó un remate con potencia y precisión hacia el rincón superior derecho, un disparo imposible de contener que dejó helado a un equipo suizo que, hasta ese instante, había logrado contener a Messi y al resto del ataque argentino.
La reacción suiza no alcanzó. A medida que el reloj llegó a los 120 minutos y Murat Yakin empujó a su equipo hacia adelante, Argentina encontró el cierre en el contragolpe: Lautaro Martínez convirtió para poner el 3-1 definitivo, en una victoria que terminó siendo más amplia de lo que el trámite había sugerido.
GOAL rates Argentina’s players from Kansas City Stadium…
Emiliano Martínez (7/10):
No tuvo mucho margen ante el empate de Suiza, pero respondió con cuatro atajadas clave para sostener a Argentina.
Nicolás Tagliafico (6/10):
Se mostró más pendiente de atacar que de regresar, aunque no terminó aportando demasiado en esa faceta. Aun así, consiguió algunos tiros de pelota parada para Argentina después de recibir faltas en varias ocasiones.
Cristian Romero (7/10):
Fue, posiblemente, el defensor más confiable de Argentina: realizó cinco recuperaciones y sumó dos interceptaciones antes de ser sustituido en el minuto 106.
Lisandro Martínez (8/10):
Dominó en ambos frentes: completó tres regates con éxito y entregó nueve pases hacia la zona final, además de aportar varias salidas importantes despejando el peligro.
Nahuel Molina (6/10):
Vivió pegado al carril derecho y dejó cinco acciones defensivas en la noche. En ataque no tuvo el impacto esperado, pero tampoco cometió errores durante sus 85 minutos en cancha.
Alexis Mac Allister (8/10):
Con 1,70 metros, Mac Allister igualó en lo alto a una zaga suiza grande y firmó la apertura del marcador. Se lo vio más ofensivo de lo habitual; aunque falló dos opciones sencillas, fue una amenaza constante que obligó al rival a vigilarlo.
Leandro Paredes (7/10):
Se movió por todo el campo sin perderse intervenciones y además mantuvo una precisión alta en sus pases.
Rodrigo De Paul (6/10):
No fue su mejor noche. Ganó tres duelos, pero en general no logró frenar con eficacia el mediocampo suizo y tampoco consiguió generar los contragolpes que suele provocar con frecuencia.
Enzo Fernandez (7/10):
Conservó una gran exactitud en la distribución y fabricó una ocasión.
Lionel Messi (8/10):
Tuvo un partido discreto para sus estándares, pero aun así participó en el gol con una asistencia inteligente en un córner trabajado hacia Mac Allister. Su racha de nueve partidos consecutivos anotando en Mundiales se cortó, aunque el equipo encontró respuestas cuando hizo falta.
Julian Alvarez (8/10):
¡Se acabó la espera! Tras un desempeño poco convincente durante gran parte del encuentro, Álvarez apareció con el momento más decisivo: rubricó uno de los goles más importantes del torneo para asegurar el pase de Argentina a las semifinales. Además, fue su primer tanto en un Mundial en esta edición y el quinto de su carrera en Copas del Mundo.
Nicolás González (6/10):
Entró mucho en el área, pero no terminó siendo lo suficientemente profundo ni incisivo.
Lautaro Martínez (8/10):
Marcó en su única chance real y dejó el partido prácticamente resuelto.
Gonzalo Montiel (6/10):
Reemplazó a Molina para aportar piernas frescas, pero no cambió de forma notable el desarrollo del juego.
Thiago Almada (7/10):
El ex futbolista de la MLS se convirtió en chispa apenas ingresó en el minuto 91. Tuvo la mala fortuna de no convertir.
Nicolas Otamendi (6/10):
Entró por Romero y, aunque no fue igual de efectivo, sostuvo el ritmo con juego sólido y esa presencia de jerarquía propia de un jugador con experiencia.
Jose Lopez (N/A):
Saltó al campo en los últimos nueve minutos y tuvo poco tiempo para incidir en el resultado.
Lionel Scaloni (7/10):
Argentina no ofreció una imagen convincente en términos futbolísticos, pero se vio favorecida de manera enorme por la expulsión polémica de Embolo. Aun así, Scaloni merece reconocimiento por sostener la confianza en Álvarez a pesar de las dificultades que atravesaba. Sus cambios ayudaron a que Argentina tomara el control en el tiempo extra, aunque el marcador final terminó disimulando un rendimiento irregular durante buena parte del partido.