Manfred responde a Hawley por polémica bíblica en Noche del Orgullo de Gigantes
El comisionado de MLB, Rob Manfred, respondió esta semana al senador estadounidense Josh Hawley (R-Mo.) después de que el legislador cuestionara a la liga por el aviso oral que recibió un trío de lanzadores de los Gigantes de San Francisco: Landen Roupp, JT Brubaker y Ryan Walker. La polémica surgió por versículos de la Biblia que los peloteros escribieron en las gorras de la llamada “Noche del Orgullo”, donde además se utilizó un logotipo especial que la franquicia recibió permiso para incorporar.
Hawley sostuvo que en Grandes Ligas existe un “patrón de discriminación” contra jugadores cristianos, y basó su argumento en las advertencias emitidas a los tres integrantes del cuerpo de lanzadores de los Gigantes tras el evento de Pride Night del club. En una carta dirigida al senador, Manfred explicó que MLB se toma “muy en serio” cualquier forma de discriminación hacia sus jugadores o vinculada a la liga. También recordó que el Acuerdo de Contratación Colectiva establece que los jugadores no pueden presentar mensajes en la ropa o el equipo, y agregó que ninguno de los peloteros fue multado ni sancionado.
En el texto, el comisionado subrayó que la norma se aplica “sin importar el contenido del mensaje”. Manfred indicó que la razón central es evitar que, durante un juego en uniforme, los peloteros se conviertan en portavoces de temas políticos o sociales, ya que muchos mensajes podrían ofender a algún sector de la afición, aunque ese no sea el objetivo del jugador. Además, afirmó que para que la política resista eventuales impugnaciones legales debe aplicarse de manera uniforme, lo que implica impedir tanto los mensajes considerados positivos como los negativos.
Manfred también defendió que el aviso a los jugadores no se trató de una medida contra su fe. “Al advertir a los peloteros de los Gigantes de que no pueden incluir versículos bíblicos en sus gorras en el futuro, MLB no estaba discriminando ni castigando sus creencias religiosas; más bien estaba aplicando, mediante un aviso oral únicamente, una regla de larga data negociada colectivamente”, escribió. En esa misma línea, señaló que el precepto se ha utilizado de forma semejante con distintos tipos de mensajes, incluso algunos que considera inofensivos, como referencias dirigidas a la madre de un jugador o el homenaje a un amigo fallecido.
El comisionado detalló luego que MLB tiene 12 actividades de carácter anual que involucran a toda la liga, en las que se modifica el uniforme o la gorra para conmemorar el día correspondiente, de acuerdo con un marco acordado con la Asociación de Jugadores. Esas fechas incluyen: Día de las Madres, Día de los Padres, Armed Forces Weekend, Play Ball Weekend, Memorial Day, Lou Gehrig Day, Independence Day, Hall of Fame Weekend, Childhood Cancer Awareness Day, el 11 de septiembre, Jackie Robinson Day y Roberto Clemente Day. En esos eventos, el equipo utiliza indumentaria especial y, en algunos casos, las reglas uniformes del convenio se flexibilizan conforme a lo pactado con el sindicato.
Sobre la parte institucional, Manfred afirmó que las Pride Nights no forman parte de una activación obligatoria de la liga, sino que dependen de cada franquicia. En 2023, MLB adoptó una política para no permitir que los clubes usen uniformes, gorras o equipo especial con motivo de celebraciones, salvo en circunstancias muy específicas. Entre esos supuestos citó parches dedicados a un miembro de la comunidad beisbolera que falleció o conmemoraciones ligadas a hitos del deporte.
“Entendemos que algunos jugadores u otras personas dentro del terreno de juego no se han sentido cómodos usando el emblema de orgullo en su uniforme de acuerdo con sus creencias religiosas”, escribió Manfred. Añadió que, como liga, comparten el principio de que los jugadores u otros empleados del club en su lugar de trabajo no deberían ser forzados a participar en un evento festivo —especialmente mediante algo que lleven puesto— si esa participación entra en conflicto con convicciones o valores religiosos genuinos.
En relación con los Gigantes y los Dodgers, Manfred indicó que ambos equipos —que juegan en ciudades con grandes comunidades LGBTQ— solicitaron y recibieron autorización para utilizar gorras y uniformes con emblemas de Pride. El permiso se condicionó a que ningún jugador ni personal uniformado estuviera obligado a portarlos, y a que el club hablara con los peloteros para asegurarse de que se sintieran tranquilos con la indumentaria.
Sin embargo, Manfred señaló que este año el proceso de comunicación en San Francisco no fue suficiente ni claro. “Desafortunadamente, este año la comunicación de los Gigantes con los jugadores fue inadecuada y no clara”, escribió. Indicó que algunos peloteros, al parecer, no entendieron que podían permanecer con su uniforme habitual y, en consecuencia, optaron por añadir mensajes en sus gorras con el logotipo del orgullo.
De acuerdo con el comisionado, los tres jugadores pudieron usar las gorras con las referencias bíblicas durante todo el juego. Después del encuentro, la oficina de Manfred emitió “un aviso oral rutinario” por la infracción a la política del uniforme, aunque la liga no había tomado conocimiento previamente de la falla en la comunicación entre la franquicia y sus peloteros.
Finalmente, Manfred insistió en que no hubo sanciones económicas ni disciplinarias. “Los jugadores no fueron multados ni sancionados, y tampoco lo serán”, escribió.
Luego, la carta del comisionado al senador Hawley aparece reproducida en su totalidad dentro del documento. Manfred inicia señalando que recibió la misiva del legislador con fecha 16 de junio de 2026 y que abordaría los puntos planteados. En primer lugar, el comisionado respondió a la afirmación de Hawley sobre supuesta discriminación, argumentando que MLB tiene una política negociada con la Asociación de Jugadores de las Grandes Ligas que prohíbe que un jugador escriba, coloque, fije, borda o muestre apodos o mensajes en la ropa o el equipo de juego. Remarcó que esa regla se aplica sin importar el contenido y que busca impedir que los peloteros se vuelvan mensajeros de asuntos políticos o sociales mientras juegan, debido a que los mensajes pueden provocar ofensas a parte del público, incluso si no era la intención del jugador.
En ese apartado, Manfred reiteró que la política debe aplicarse de forma homogénea para superar posibles retos legales, lo que conlleva bloquear tanto mensajes con carga positiva como mensajes con carga negativa. Con esa lógica, sostuvo que el aviso a los Gigantes no tuvo como objetivo castigar la religión de los jugadores, sino aplicar una regla existente, pactada colectivamente y aplicada con un aviso oral. También recordó que la regla se ha usado para otros mensajes de naturaleza diversa, incluyendo ejemplos como homenajes a personas fallecidas o mensajes familiares.
Después, el comisionado dijo que, antes de entrar en el caso específico de San Francisco, daría contexto sobre los días de conmemoración o celebración que aparecen en el calendario de cada club. A nivel de liga, MLB señaló que hay 12 eventos en los que se modifica el uniforme o la gorra para conmemorar el día y en los que deben participar todas las franquicias. Esos eventos se enumeran como Día de las Madres, Día de los Padres, Armed Forces Weekend, Play Ball Weekend, Memorial Day, Lou Gehrig Day, Independence Day, Hall of Fame Weekend, Childhood Cancer Awareness Day, el 11 de septiembre, Jackie Robinson Day y Roberto Clemente Day. Manfred indicó que en esas fechas los peloteros visten indumentaria y gorras especiales, y que para algunas de ellas las regulaciones uniformes se flexibilizan conforme a lo acordado con el sindicato. También afirmó que no tiene conocimiento de que existan quejas relevantes de aficionados o jugadores por estas jornadas.
En segundo término, Manfred explicó que, además, los clubes pueden, a su discreción, incluir otros días celebratorios dentro de su calendario. Puso ejemplos: la mayoría de las franquicias organiza juegos con enfoque de fe o religión (señaló que cuatro clubes programaron tres partidos de ese tipo en el año en curso), encuentros para celebrar distintas identidades étnicas o nacionales ligadas a comunidades locales (mencionó, por ejemplo, herencias africanas, hispanas, asiáticas, europeas, caribeñas y canadienses), partidos dedicados a personal de primera respuesta y homenajes a veteranos militares de la zona. Añadió que MLB no regula esos eventos, pero tampoco permite que los clubes o jugadores usen uniformes o equipo especial en esos juegos, ni alteren la indumentaria o el equipo.
En el tramo final, Manfred volvió a recapitular la postura sobre el emblema de orgullo y la incomodidad que algunos jugadores podrían sentir por motivos religiosos. Indicó que la liga comparte la idea de no obligar a jugadores o personal del club a participar en una celebración, especialmente mediante el uso de prendas, si esa participación viola creencias religiosas auténticas. Por ello, desde 2023, MLB adoptó la política de no autorizar que los clubes utilicen uniformes, gorras o equipo singular en sus días de celebración, salvo en supuestos muy restringidos, como parches que honran a miembros fallecidos de la comunidad beisbolera, o conmemoraciones de hitos del propio béisbol y situaciones semejantes.
Manfred precisó que en 2023 los Dodgers y los Gigantes pidieron que se les “permitiera de manera heredada” el uso del emblema de orgullo en uniformes o gorras durante Pride Night. Señaló que Los Ángeles y San Francisco albergan algunas de las comunidades LGBTQ más grandes de Estados Unidos y que esos clubes querían expresar gratitud y respaldo a esas comunidades por el apoyo brindado a lo largo de los años. MLB aceptó conceder la posibilidad de utilizar gorras y uniformes con los emblemas proporcionados, condicionado a que no se exigiera a ningún jugador o personal uniformado usarlo, y a que el club conversara con los peloteros para verificar que estuvieran cómodos con la indumentaria.
Desde entonces, Manfred sostuvo que ambos equipos han operado bajo esa excepción. Pero este año, dijo, la comunicación de los Gigantes a sus jugadores fue deficiente y poco clara; algunos peloteros no habrían entendido que podían seguir con su uniforme normal y por eso añadieron mensajes en sus gorras con el logotipo del orgullo. El comisionado aseguró que los jugadores pudieron portar esas gorras con las referencias bíblicas durante todo el partido. Luego, indicó que su oficina emitió el aviso oral rutinario por la violación de la política, aunque se entregó antes de que se conociera la falla en la comunicación de los Gigantes. Reafirmó, además, que los jugadores no recibieron multa ni sanción y que no recibirán.
Cerrando su misiva, Manfred dijo que MLB cree tanto en el derecho de sus peloteros y aficionados a expresar creencias religiosas como en el apoyo a las comunidades que siguen a los clubes, incluida la LGBTQ. Agregó que la liga cree que su política —que permite a los clubes celebrar u honrar segmentos de su afición sin obligar a jugadores u otro personal a participar directamente de una manera que les haga sentir incómodos— logra el equilibrio adecuado. También afirmó que es crucial mantener la prohibición de alterar uniformes, cualquiera que sea el mensaje, para evitar los problemas que surgen al censurar unas expresiones y permitir otras. Finalmente, aseguró que la liga seguirá consultando con peloteros y clubes para que las normas se desarrollen y apliquen de forma que respeten la diversidad de valores y creencias de quienes juegan béisbol profesionalmente y de los decenas de millones de aficionados que aman el deporte.
La carta concluye con el saludo firmado por Robert D. Manfred, Jr.