Marsch enciende a Canadá: arenga tras el 1-0 y la épica clasificación
El técnico canadiense Jesse Marsch reunió a su plantilla en un círculo cerrado sobre el césped justo después de que Stephen Eustaquio firmara el 1-0 en el segundo minuto de tiempo añadido. Con el triunfo ya asegurado, Marsch encendió a los suyos con una arenga intensa, en la que aseguró que el equipo se había convertido en “héroes canadienses”. Cuando le preguntaron por la imagen de una celebración tan visible, el entrenador respondió sin rodeos y dejó claro que para él lo importante es el trabajo colectivo y no las interpretaciones externas.
En la rueda de prensa posterior al partido, Marsch fue directo al abordar las críticas sobre el carácter “performativo” de sus gestos en el campo. “Mira, hay gente que dice que esto es algo hecho para la grada cuando nos reunimos en el terreno”, señaló. “No me importa lo que opinen los demás. Lo que me interesa es nuestra propia selección y lo que hacemos juntos. Se vuelve complicado, porque después del partido los medios y todas las distracciones te arrastran en mil direcciones, y por eso no tienes una verdadera oportunidad de estar con tu equipo a menos que tomes ese momento justo ahí”.
El estadounidense, además, explicó por qué insiste en dar protagonismo a los líderes del plantel. “Siempre intento que hablen quienes marcan el camino, porque, además, son canadienses. Esta es su selección nacional, pero quería que ellos expresaran lo relevante que puede ser este instante para el deporte en el país… Es un placer dirigirlos y la responsabilidad que siento hacia ellos en particular es lo que me impulsa cada día a prepararlos y a construir un escenario para que puedan ser su mejor versión. Pienso que hoy lo demostraron”.
Marsch ha adoptado plenamente su papel en Canadá, incluso cantando el himno nacional antes del inicio del encuentro. A pesar de sus raíces en Wisconsin y de su etapa previa como asistente en el cuerpo técnico de la USMNT, el entrenador asegura sentir una conexión profunda con los valores que, a su juicio, identifican a su actual grupo.
“Soy estadounidense y estoy orgulloso de serlo, pero creo que los ideales y las características del pueblo canadiense encajan muy bien conmigo”, explicó el técnico, de 52 años. “Valoran la amabilidad, valoran la generosidad. Es un país que recibe con calidez a quienes vienen de fuera y te aprecia por lo que haces más que por lo que dices. Y a veces sé que los estadounidenses tenemos cierta reputación: que somos ruidosos, que somos arrogantes, que hablamos demasiado en voz alta. Y también sé que en muchos aspectos eso me describe, o al menos es la manera en que a menudo les gusta describirme. Pero, de nuevo, no me importa”.
Más allá de su tono desafiante, Marsch también dejó ver su lado más humano al hablar de Eustaquio. El mediocampista, con su gol en el tramo final, llevó a Canadá a los octavos de final por primera vez en su historia. El jugador ha atravesado un periodo personal muy duro, ya que perdió a ambos padres en el lapso de un año. El técnico resaltó por qué el préstamo desde Porto era, según su visión, la persona indicada para entregar el momento más grande del torneo para “Les Rouges”.
“Steph es de los jugadores que yo considero más confiables del equipo y que mejor entiende lo que buscamos como conjunto”, afirmó Marsch. “Obviamente, por todo lo que ha vivido con la pérdida de sus padres. Él y su hermano están muy unidos, muy cerca. No se me ocurre alguien más merecedor dentro de un grupo de personas extraordinarias. Quizá Steph sea el que más merecía vivir un instante como ese. Estoy muy feliz por él y creo que, desde algún lugar, sus padres están mirando y vieron esto”.
Con el boleto a la fase eliminatoria ya en el bolsillo, Canadá se enfoca ahora en el cruce de octavos en Houston ante el ganador del duelo entre Países Bajos o Marruecos. El equipo recuperó a Alphonso Davies, quien aportó energía en los minutos finales del partido contra Sudáfrica tras siete semanas de ausencia. El defensor, de 25 años, se perfila para arrancar como titular en la ronda de 16, donde Canadá afrontará el desafío más exigente de su campaña rumbo a 2026.