Messi se quiebra en lágrimas tras el remontón: Argentina sufre y explode ante Egipto
El capitán argentino, convertido en talismán y luego en protagonista emocional, se quebró en lágrimas al final del partido tras un guion que parecía destinado al desastre y terminó en una explosión de delirio. La selección albiceleste comenzó cuesta arriba: cayó 2-0 y todo indicaba que quedaría fuera del certamen. Sin embargo, la reacción llegó con una combinación de garra y precisión: Cristian Romero y Lionel Messi consiguieron el empate, y Enzo Fernández rubricó la remontada con un gol en el tiempo añadido. Aun así, pese al resultado que lo llevó a la gloria, el astro no ocultó su insatisfacción por lo que le tocó vivir en lo personal durante la tarde.
Messi, a lágrimas tras la remontada: bronca por el penal y orgullo por el equipo
| Dato clave | Detalle |
|---|---|
| Momento decisivo | Enzo Fernández definió en el tiempo de descuento para sellar la victoria |
| Situación del partido | Argentina perdía 2-0 antes de empatar con Cristian Romero y Messi |
| Récord negativo | Messi falló un penal y se convirtió en el primer jugador en una edición de Mundial con dos penales errados (sin contar tandas) |
Tras el encuentro, Messi habló con visible afectación. Reconoció que la jugada del penal fue un golpe anímico difícil de digerir y explicó cómo le pesó haber vuelto a fallar desde los 12 pasos. “Estaba muy enojado por el penal, muy molesto por volver a fallar. Si lo convertía en ese instante, el partido cambiaba. Jugábamos bien. Más allá del penal, tuvimos ocasiones claras. El arquero hizo intervenciones increíbles. Por suerte, al final tuve mi chance”, afirmó, antes de añadir una reflexión sobre el valor del grupo: “Es algo muy especial poder ayudar a este equipo después de lo que pasó”.
La cuestión de los penales tiene un capítulo histórico y amargo. Aunque el capitán se encargó de igualar finalmente en el marcador, su falla desde el punto penal contra Mostafa Shobeir, de Egipto, dejó un dato que nadie quiere acumular. Ya había desperdiciado otro lanzamiento desde los 12 metros ante Austria durante la fase de grupos, y con este nuevo error se convirtió en el primer futbolista en la historia de los Mundiales que falla dos penales en una misma edición, sin considerar las definiciones por tanda.
A pesar del desencanto personal, el mensaje de Messi también estuvo cargado de alivio por el objetivo cumplido. “Estoy feliz por clasificar, por cómo lo hicimos. Se puso complicado cuando íbamos 2-0. Fue muy emocionante poder dar vuelta la historia. Sufrimos bastante otra vez, pero esto es el Mundial. Todos los partidos son parecidos: todo está muy cerca. Estoy muy contento”, expresó en su análisis del trámite y del momento en que el equipo se rehízo.
Más allá del penal fallado, el impacto del argentino en juego abierto fue descrito como algo extraordinario. En el tramo final del campo, dominó el ritmo con actuaciones que combinaron decisión, regate y lectura para fabricar peligro. De esa forma, alcanzó un registro que conecta su nombre con la grandeza histórica: se transformó en el primer jugador desde Diego Maradona ante Bélgica en 1986 en conseguir, dentro de un mismo partido de Mundial, un gol, al menos cinco regates completados y al menos cinco oportunidades creadas en juego abierto.
El nivel del ídolo no quedó únicamente en el relato del partido: con 39 años, Messi ya suma ocho tantos en el Mundial de 2026, un número que reafirma su peso decisivo en el esquema de Lionel Scaloni. “Es otro ejemplo de orgullo, carácter y deseo. Estoy muy orgulloso”, dijo. Y agregó una lectura emocional del partido: “Se sintió como un alivio para todos, por cómo se dio el juego. No es fácil remontar cuando vas 2-0… Pero, como siempre digo, este grupo nunca se rinde y pelea hasta el final. Tuvimos suerte de que Cuti marcara temprano, aún quedaba tiempo y lo dimos vuelta en los 90 minutos. Lo que hizo el equipo hoy fue increíble. Ojalá sigamos”.
La escapada en Atlanta mantiene a los campeones defensores con vida en la pelea por un título global consecutivo. Argentina, bajo la conducción de Scaloni, consolidó su identidad de resistencia como sello distintivo, y esa misma fortaleza será clave a medida que el torneo avance hacia la instancia eliminatoria, donde cada detalle pesa y no hay margen para dudas.
En el horizonte inmediato aparece el próximo compromiso: el conjunto albiceleste viajará a Kansas para disputar el partido de cuartos de final el sábado, instancia en la que se medirá con Suiza. Con Messi marcando niveles que se acercan a los mejores capítulos de la historia futbolística del país, pocas miradas se atreverían a descartar otra marcha hacia la final en Norteamérica, siempre que Argentina logre gestionar la presión psicológica de la gran escena.