NHL EDGE analiza el Conn Smythe de Jordan Staal con los Hurricanes
El personal de fantasía de NHL.com sigue hilando las tendencias más recientes de la Liga a través de los datos de seguimiento de NHL EDGE y el “player tracker”. En esta entrega, el foco está en Jordan Staal, el delantero de los Carolina Hurricanes que se convirtió en el jugador de mayor edad en ganar el Conn Smythe Trophy.
Quick facts
- Staal ganó su segundo Stanley Cup y se convirtió en el 54.º ganador distinto del Conn Smythe Trophy.
- Con 37 años y 277 días, es el playoff MVP más longevo desde que el premio existe (desde 1965).
- En la Final, lideró a todos en goles de alto peligro (5) y en tiros de alto peligro al arco (14).
- Carolina terminó la serie con 6 de 19 en superioridad (31.6%), muy por encima de Vegas (2 de 18; 11.1%).
- Staal aportó dos tantos en juego de power play en la Final y lideró a la serie con 18 tiros al arco en seis partidos.
- En las oportunidades de gol generadas (scoring chances) registró 20 durante la Final.
Alta peligrosidad en el ataque
Diecisiete años después de conquistar su primer campeonato con los Pittsburgh Penguins en 2009, Jordan Staal volvió a levantar la Copa y firmó su segundo gran capítulo. Su actuación lo llevó a ser el 54.º futbolista distinto en ganar el Conn Smythe Trophy, el galardón anual al jugador más valioso para su equipo durante los Playoffs de la Stanley Cup.
Este es el primer premio individual de Staal en su 20.ª temporada dentro de la NHL. A los 37 años y 277 días, dejó marca como el ganador de playoff MVP de mayor edad desde que la distinción comenzó a entregarse en 1965. Además, igualó un récord de la liga: la racha de goles más larga en una Final de Stanley Cup, al estirarla hasta cinco partidos, hecho que solo habían logrado antes Yvan Cournoyer (1973), Jean Beliveau (1956), Maurice Richard (1951) y Cyclone Taylor (1918).
En la serie por el título, Staal encabezó el apartado de goles de alta peligrosidad con cinco, y también dominó los tiros de alto peligro dirigidos al arco con 14. Es, además, el jugador con más trayectoria en la historia del club, con 14 temporadas. La última vez que encadenó una racha de goles de cinco encuentros fue en 2007, cuando tenía 18 años y ya jugaba para los Penguins.
Su capacidad de adaptarse al sistema fue clave: pudo integrarse con fluidez a una nueva línea junto a Seth Jarvis y Nikolaj Ehlers, y también se convirtió en una pieza diferencial dentro de la primera unidad de power play contra Vegas Golden Knights. En el Juego 4 en la burbuja de Las Vegas, anotó dos goles, ambos nacidos desde zonas de alto peligro. Con eso, se ubicó como el tercer jugador más longevo —37 años y 272 días— en registrar un juego de múltiples anotaciones en una Final, detrás de Mark Recchi (43 años y 125 días en 2011) y de Igor Larionov (41 años y 187 días en 2002).
En el desarrollo de estos playoffs, siete de los ocho goles de Staal terminaron siendo de alta peligrosidad. Y si se mira exclusivamente la Final, cinco de sus seis tantos llegaron desde ese mismo perfil de riesgo ofensivo. En el análisis de NHL EDGE IQ, Staal fue el líder de la competencia en oportunidades de gol (20) durante la serie, entendidas como intentos de disparo inferidos con una “Projected Goal Rate” (PGR) mayor o igual a 5.0%, excluyendo los remates tomados desde fuera de 60 pies, más allá de la línea de gol y los que se realizan con la red vacía.
De esas 20 oportunidades de gol, cuatro acabaron en anotación. Diez obligaron al portero de Vegas, Carter Hart, a realizar una parada, mientras que las seis restantes terminaron o bloqueadas (cuatro) o falladas (dos), sin llegar a tocar el fondo de la red.
Impacto en el power play
Staal tuvo un rol determinante en el rendimiento de superioridad de Carolina Hurricanes en la Final. En el duelo por el título, el equipo cerró la serie con 6 de 19 en power play (31.6%), superando con amplitud a Vegas, que apenas convirtió 2 de 18 (11.1%). En ese contexto, Staal también se destacó en la producción: terminó segundo en goles en superioridad con dos, quedando por detrás de Andrei Svechnikov, que sumó tres.
En puntos de power play, Staal quedó empatado en el tercer lugar con tres unidades, detrás de Shayne Gostisbehere (cinco) y de Svechnikov (cuatro). Además, en el apartado global de tiros al arco, empató el liderazgo de la serie con 18 disparos en seis encuentros.
El salto de Staal en la producción de superioridad se notó frente a la temporada regular. En el tramo regular, registró cuatro goles de power play y cero asistencias en 75 partidos, la mayoría de sus oportunidades ocurrieron desde la segunda unidad. Sumando los últimos cuatro calendarios regulares, su aporte en puntos de power play quedó en cinco (cuatro goles y un pase), sin registrar puntos de este tipo en 2024-25 ni en 2022-23.
Durante esos mismos cuatro años de temporada regular, Staal sí acumuló nueve puntos en inferioridad (cuatro goles y cinco asistencias), lo que lo mantenía más asociado a su trabajo como integrante fijo de una de las mejores unidades de penalty kill del equipo.
También es importante el contraste del propio power play de Carolina en las primeras rondas. En el arranque de los Playoffs, el equipo no mostró la misma fuerza: en los primeros tres cruces, Carolina arrancó con un 12-1, pero sus porcentajes de superioridad fueron de 13.3% contra Ottawa Senators, de 13.6% ante Philadelphia Flyers y de 10.5% frente a Montreal Canadiens. El promedio de esos tres capítulos quedó en 12.5%.
Tiempo en zona ofensiva y dominio en los duelos
Jordan Staal, veterano curtido y jugador que impacta en todas las facetas, también impuso su ritmo en los faceoffs. En la serie, ganó el 68.0% (83 de 122). En el total de playoffs, su porcentaje fue de 56.8%, con 260 victorias de 414 disputas. En la Final, su efectividad desde el dotado fue la más alta registrada desde 1998, considerando el mínimo de 100 faceoffs.
En el resto de la postemporada, su porcentaje de faceoffs se ubicó en el puesto 16 entre 69 jugadores que superaron los 400 faceoffs en un solo año de playoffs. Además, Staal se convirtió en el primer jugador desde que los “hits” se comenzaron a contabilizar en 2006 en alcanzar al menos seis goles y 20 impactos (22) en una serie por el campeonato. En el cruce, también se midió con un centro de élite como Jack Eichel y logró dejarlo sin goles en toda la serie.
Staal estableció un récord de franquicia en goles para cualquier serie (seis), y sus métricas avanzadas tuvieron un peso enorme en su estallido ofensivo. En estos playoffs, se ubicó quinto entre los delanteros en porcentaje de tiempo en zona ofensiva a igualdad de condiciones (46.9). También se sitúa en el percentil 80 o superior en varias categorías destacadas de EDGE:
• Disparo más duro: 88.57 mph (percentil 85)
• Velocidad máxima patinando: 22.84 mph (percentil 88)
• Ráfagas de velocidad por encima de 20 mph: 29 (percentil 86)
• Distancia total patinada: 54.34 millas (percentil 94)
• Millas más altas en un solo partido: 4.66 (percentil 95)
• Tiros al arco de media distancia: 11 (percentil 87)
• Porcentaje de tiempo en zona ofensiva: 46.6 (percentil 87)
Con los datos de NHL EDGE IQ, Staal también fue tercero en goles anotados en jugadas desarrolladas dentro de la zona ofensiva (ocho), quedando por detrás de Pavel Dorofeyev (10) y Logan Stankoven (9). La lectura es directa: se consideran goles cuando el disco permanece en la zona ofensiva por al menos cinco segundos antes de que llegue la anotación.
Por último, Staal es el cuarto jugador activo en conquistar el Conn Smythe Trophy como capitán. Lo precedieron Connor McDavid (2024), Sidney Crosby (2016 y 2017) y Alex Ovechkin (2018), un dato que refuerza el peso de su liderazgo en el momento más importante del año.