La Federación Noruega de Fútbol ha presentado una denuncia ética en tres frentes contra Gianni Infantino, presidente de la FIFA, al que reclama explicaciones por decisiones que, a su juicio, pueden comprometer la neutralidad política, los controles internos y la aplicación de las normas disciplinarias del organismo.
Una denuncia ante los órganos de control de la FIFA
La NFF ha solicitado la intervención del Comité de Ética para investigar si Infantino y otros altos cargos incumplieron el código ético de la FIFA. La federación noruega plantea la posibilidad de que se haya utilizado la posición institucional para favorecer relaciones políticas o iniciativas financieras fuera de los cauces habituales de supervisión.
El expediente también fue remitido al comité de gobernanza, auditoría y cumplimiento. En esa instancia, Noruega pide establecer si los mecanismos de decisión, vigilancia y control interno de la FIFA funcionaron como correspondía, además de identificar eventuales fallos de gobierno que hubieran permitido los hechos denunciados.
Los hechos cuestionados por Noruega
- La FIFA creó en noviembre el Premio de la Paz, concebido para reconocer a personas que hayan realizado acciones excepcionales por la paz y contribuido a unir a ciudadanos de todo el mundo.
- Donald Trump, presidente de Estados Unidos, recibió el primer galardón durante el sorteo del Mundial de diciembre. La decisión generó críticas entre grupos de defensa y asociaciones miembro.
- La federación noruega cuestiona tanto el proceso de creación como la concesión del premio. Entre sus dudas figura si el Consejo de la FIFA debió participar y si el procedimiento respetó el deber de neutralidad política de la entidad.
- La denuncia incorpora además el caso disciplinario de Folarin Balogun. El delantero de la selección estadounidense fue expulsado ante Bosnia y Herzegovina en el Mundial de 2026, un resultado que implicaba una sanción automática de un partido.
- La suspensión fue posteriormente congelada, por lo que Balogun pudo jugar la siguiente ronda frente a Bélgica. La revisión se produjo después de una llamada telefónica de Trump a Infantino para pedir que se reconsiderara la medida disciplinaria.
El foco en la neutralidad política
Para la NFF, la entrega del Premio de la Paz a Trump, sumada al respaldo público de Infantino al mandatario estadounidense y al posterior tratamiento del castigo de Balogun, plantea interrogantes sobre un posible abuso de posición y sobre el cumplimiento de la obligación de independencia política.
La ofensiva noruega supone un desafío directo a la dirección de la FIFA y busca que sus órganos de control revisen cómo se toman las decisiones en la cúpula del fútbol mundial, especialmente cuando se cruzan intereses deportivos, políticos y económicos.