Paraguay sueña con dar la sorpresa frente a Francia 28 años después
Veintiocho años después, casi clavado al calendario, Paraguay volvió a rozar la posibilidad de cambiar una página importante en la historia del fútbol. En una tarde cargada de calor en Filadelfia, el país sudamericano intentará repetir la fórmula: competir con autoridad, incomodar desde el orden defensivo y buscar el milagro una vez más frente a Francia.
Paraguay, a punto de escribir otra hazaña: la historia reciente y el duelo en Filadelfia
- Hace casi tres décadas, Paraguay se plantó en su estadio con una defensa férrea, desesperando a Francia mientras los galos buscaban su primer título mundial.
- El guion parecía encaminarse a una definición desde los penales: Paraguay estuvo a seis minutos de esa instancia.
- Sin embargo, Laurent Blanc apareció con el primer “gol de oro” en la historia de los Mundiales y Francia avanzó en el camino hacia el título.
- Semanas después, los franceses serían campeones del mundo, un impulso que con el tiempo los llevó a dominar el escenario actual gracias a una producción constante de talento.
- Hoy, con una Francia de perfil más temible que la de 1998, Paraguay tratará de frenar a un equipo con un mediocampo ofensivo lleno de recursos.
- Paraguay llega con un salto anímico tras la eliminación dramática e histórica de Alemania el lunes, impulsada por el mensaje de Gustavo Alfaro: competir por encima de “buscar resultados”.
- Paraguay sostiene su identidad: sacrificio defensivo, paciencia para resistir y momentos puntuales para salir con decisión.
- Francia llega con más potencia ofensiva que en 1998, con Didier Deschamps usando un abanico de talento atacante.
- Alfaro insiste en que el fútbol no depende del dinero del país, sino de la capacidad de levantarse ante la adversidad.
- El contraste clave: la defensa paraguaya, que suele ser sólida, deberá responder ante el ritmo y la movilidad de Francia.
- Paraguay basa gran parte de su plan en el trabajo sin descanso y en el compromiso colectivo, más que en el lucimiento individual.
El punto de quiebre: el golpe inicial ante Estados Unidos y la respuesta frente a Turquía y Alemania
- En el primer partido del camino mundialista, Paraguay cayó 4-1 ante Estados Unidos, y el duro golpe se sintió especialmente en el tramo inicial.
- La selección norteamericana impuso un nivel de movimiento colectivo que obligó a sus rivales a sufrir constantemente.
- El aspecto más doloroso para Paraguay fue la falta de respuestas individuales de los defensores en momentos puntuales.
- Un ejemplo fue el lateral Juan Cáceres, que venía de un gran desempeño marcando a Vinícius Júnior contra Brasil en la fase de clasificación mundialista, pero que ante Pulisic quedó superado.
- Omar Alderete, central que había mostrado solidez en el Sunderland, tuvo una noche para olvidar.
- El capitán Gustavo Gómez y el lateral izquierdo Júnior Alonso, ambos con 33 años, también parecieron sufrir por encima de lo esperado frente a los atacantes rivales.
- Tras ese tropiezo, Alfaro ajustó al descanso y el equipo mejoró en la segunda mitad, aunque el partido dejó la sensación de no haber estado a la altura.
- La siguiente prueba fue ante Turquía: Paraguay volvió a la esencia, se adelantó temprano y no dejó que el rival tomara el control, incluso tras la expulsión de Miguel Almirón antes del entretiempo.
- Con esa misma mentalidad, tras el 0-0 frente a Australia —resultado que convenía a todos— Paraguay buscó sostener el plan también contra Alemania.
Gustavo Alfaro: un entrenador de bajo perfil que entiende el carácter paraguayo
Alfaro es argentino, pero su lectura del “ADN” paraguayo se ha vuelto casi una marca personal. Con un perfil serio y discreto, se transformó en una figura nacional desde que llegó al cargo hace más de dos años, cuando Paraguay afrontaba un inicio desastroso en la clasificación mundialista y venía con un rendimiento aún peor en la Copa América.
Desde entonces, el equipo encontró un camino: logró regresar a la escena de manera relativamente cómoda y, sobre todo, mantuvo viva la motivación. Alfaro les recordó a sus futbolistas los sueños de la infancia: dedicarse al fútbol, llegar a la primera división, vestir la camiseta paraguaya y, como punto máximo, ser parte de un Mundial. La idea que transmitió fue clara: llevar al campo a ese “niño interior” que todavía sueña.
Paraguay quizá no sea un equipo reconocido por el estilo, pero sí por un compromiso defensivo que tiene algo especial, casi espiritual.
Las piezas que sostienen la resistencia: Cubas, Galarza y el debate sobre Enciso
Ese sentido se ve en el mediocentro Andrés Cubas, incansable en la recuperación y el trabajo de desgaste. También aparece en Matías Galarza, volante zurdo que anotó ante Turquía y además asistió en el tanto contra Alemania, mientras completó una enorme carga defensiva.
La pregunta inevitable es si esa estructura será suficiente para contener a Francia. Alfaro querrá que su equipo defienda con agresividad y que, de vez en cuando, genere problemas a su rival.
Otro factor es la disponibilidad de Julio Enciso. El futbolista de Strasbourg salió con molestias a comienzos del segundo tiempo ante Alemania, aunque en ese partido había marcado. Es descrito como un corredor talentoso y difícil de frenar, capaz de cambios de dirección con astucia. Sin embargo, antes del torneo había sufrido un problema muscular y existe la posibilidad de que la lesión haya reaparecido.
Además, Paraguay todavía no pudo contar con Ramón Sosa, ex jugador de Nottingham Forest, quien no ha logrado entrar en el campo. En velocidad, el equipo tiene referencias como Miguel Almirón, y tras cumplir una sanción vuelve Diego Gómez, mediocampista de Brighton & Hove Albion. Su aporte podría ser especialmente útil por el remate desde larga distancia.
Del planteo al choque: los delanteros, el tamaño del desafío y el objetivo de complicar a Francia
En la planificación, Alfaro ya probó con cuatro delanteros centro y parece no estar convencido con todas las alternativas. Antes del partido ante Alemania, afirmó que Gabriel Ávalos jugaría y justificó su elección por la necesidad de altura para defender en jugadas de pelota parada. Aun así, la comparación con el poderío de Kylian Mbappé y el resto del ataque francés deja claro que no es un debate menor.
Con ese panorama, parece poco realista pensar que Paraguay elimine por segunda vez a un gigante europeo. No obstante, dejar a Alemania detrás en el camino ya es un logro enorme y, para el pueblo paraguayo, una razón para sentirse representado con orgullo en el escenario mundial.