Vega formalizó este miércoles su candidatura a la presidencia de la FIFA y se convirtió en el primer aspirante que da un paso público para desafiar a Gianni Infantino en las elecciones previstas para el próximo año. El exinternacional suizo, con pasado en Celtic y Watford, necesita ahora reunir con urgencia los respaldos necesarios para entrar en la papeleta.
Una candidatura con mensaje de reforma
El antiguo futbolista, que disputó 23 partidos con la selección de Suiza y desarrolló su carrera profesional principalmente en el sector financiero tras retirarse, presentó su proyecto mediante un documento de 11 páginas.
Vega justificó su decisión con un llamado a recuperar el sentido colectivo del fútbol. “Mi trayectoria me ha preparado para servir a este deporte”, sostuvo, antes de remarcar que el fútbol no pertenece a dirigentes, confederaciones ni administradores, sino que está por encima de cualquier cargo, persona o entidad.
Su discurso se apoya en una crítica directa al actual modelo de gobierno de la FIFA. Para el candidato, la dirigencia ha debilitado la credibilidad del organismo y ha provocado una pérdida de confianza entre los integrantes de la comunidad futbolística mundial.
El conflicto entre Infantino y UEFA
La aparición de Vega llega en un momento de fuerte tensión entre Gianni Infantino y los dirigentes europeos. La relación se deterioró de forma notable tras el fracaso de un controvertido plan de inversión privada que pretendía vender una participación minoritaria de las operaciones comerciales y de eventos de la FIFA.
La iniciativa finalmente fue abandonada, pero dejó profundas diferencias con UEFA, que no ha ocultado su deseo de que Infantino deje el cargo y busca una alternativa con opciones reales de competir.
- Vega es el primer candidato individual que anuncia oficialmente su intención de competir contra Infantino.
- Su propuesta plantea una renovación profunda de la estructura de gobierno de la FIFA.
- UEFA celebrará el jueves una cumbre en Berlín para definir su estrategia ante el proceso electoral.
- El Congreso de la FIFA, escenario de la elección, está previsto para marzo del próximo año.
La carrera por las cinco nominaciones
El principal desafío inmediato de Vega no está aún en las urnas, sino en conseguir su presencia formal en la elección. Para ello debe obtener el aval de, como mínimo, cinco federaciones miembro antes del 18 de noviembre.
No es la primera vez que intenta llegar a la presidencia. Ya exploró candidaturas en 2015, 2019 y 2022, aunque en ninguna de esas ocasiones alcanzó el número de apoyos exigido para ser inscrito oficialmente.
El aspirante definió la situación del fútbol mundial con una imagen contundente: “Está en urgencias y conectado a soporte vital”. A su juicio, no hay margen para esperar y la FIFA requiere una nueva dirección, estabilidad institucional y una modernización real, no simples retoques.
Un pulso que se acelera
Con el plazo de noviembre como primera fecha decisiva, Vega afronta una negociación contrarreloj para sumar las cinco nominaciones. La posición que adopte UEFA tras su reunión en Berlín puede ser determinante en una contienda que ya empieza a elevar la presión sobre Infantino.
La batalla por la presidencia entra así en una fase clave: el reto de Vega será transformar el descontento existente en apoyos formales antes de que se cierre la puerta de acceso a la elección.