Rice confía en que los saques de balón parado de Inglaterra marquen diferencias
Declan Rice intuye que, cada vez que se coloca para ejecutar una jugada a balón parado, aparecerá una acción decisiva. En el Mundial, Inglaterra busca aprovechar la experiencia del centrocampista del Arsenal con los envíos de estrategia, con la idea de convertir sus acciones desde la pausa en ocasiones constantes de gol.
El impacto de Mikel Arteta en el trabajo de las jugadas fijas ha sido determinante. En la campaña que llevó al club a conquistar su primer título liguero de la Premier League desde 2004, el equipo anotó 25 tantos procedentes de acciones de estrategia. Esa misma eficacia también empujó al conjunto a alcanzar una segunda final de la Champions League, reforzando la importancia del componente táctico y la ejecución en momentos clave.
En la previa del torneo, el propio contexto competitivo ha estado marcado por varios temas alrededor de Inglaterra: la manera en que las selecciones pueden asegurar el pase a la fase eliminatoria del Mundial, la curiosidad de Burn con un look de vaquero para su actuación con la camiseta del país y la carrera para que Bukayo Saka llegue en condiciones al enfrentamiento de Inglaterra ante Ghana.
Rice, por su parte, ya ha demostrado su influencia en el inicio del Mundial. Fue una pieza importante en el arranque de Inglaterra y además participó directamente en el triunfo contra Croacia, el debut ganador del equipo en el torneo. Allí, su lanzamiento de esquina terminó en el remate que Harry Kane consiguió con el tanto que llegó hacia el final del primer tiempo.
El papel del capitán siguió creciendo en el compromiso del miércoles, cuando Inglaterra se impuso 4-2. Su primer gol en el marcador llegó desde un penal que fue repetido: el árbitro lo señaló después de que el segundo capitán provocara una acción previa tras uno de sus córners. Rice, al igual que el resto del equipo, dejó claro que el guion de jugadas de estrategia no se detiene y que hay margen para seguir generando peligro.
El futbolista explicó su rol y el origen de su confianza. “Yo nunca sería de los que se lanzan a cobrar córners ni jugadas a balón parado, pero [el preparador de balón parado] Nico [Jover] y el entrenador [Mikel Arteta] en el Arsenal vieron algo en mí que otros no notaron”, señaló en declaraciones recogidas en televisión.
Rice continuó describiendo cómo se consolidó esa responsabilidad en el día a día. “Me dijeron que puedo poner balones en zonas que desde un balón parado nadie más consigue en el equipo del Arsenal, salvo Bukayo [Saka]. A partir de ese momento, simplemente me convencí, creí en ello”, agregó.
Con el paso del tiempo, el mediocampista afirmó que la sensación positiva se ha vuelto rutina. “Ahora, cada vez que coloco el balón para una jugada fija, sea un córner o una falta desde banda, siento que voy a asistir o que voy a provocar algo peligroso”, aseguró. Para cerrar, dejó un mensaje para la afición: “Esa es una mentalidad buena para encarar los balones parados… y los hinchas de Inglaterra pueden ilusionarse”.