Rooney pide al Manchester United más “decisiones sin concesiones” tras el 2-0
Wayne Rooney se sumó al debate tras la derrota del Manchester United ante el Hull City por 2-0, y pidió al equipo de cara al próximo compromiso una dosis mayor de decisiones “sin concesiones” dentro del campo. Aunque el conjunto de Old Trafford controló el 71% de la posesión, no logró traducirla en ocasiones claras, y la frustración se trasladó de inmediato a la manera de competir: “cuando juegas contra Hull City o Ipswich, puedes prepararte tácticamente como quieras, pero muchas veces se trata de decisiones”, remarcó el exdelantero.
Rooney insistió en que el problema no es únicamente el dibujo, sino la responsabilidad individual en cada jugada y, sobre todo, en el tipo de determinaciones que se toman durante el partido. En su lectura, esas elecciones terminan marcando el resultado, especialmente cuando el rival te obliga a ser directo y eficiente. Con Ipswich como siguiente rival en Old Trafford este domingo, el exfutbolista fue más allá y señaló nombres concretos que, a su juicio, deberían ser movidos o incluso apartados del once.
El planteamiento de Rooney pasa por tocar la defensa: señaló a Luke Shaw y a Santos como futbolistas que, en este momento, “deberían sacrificarse” para cambiar el funcionamiento del equipo. En ese contexto, propuso un ajuste claro en el lateral izquierdo: “yo cambiaría a Luke Shaw y pondría a Dorgu de lateral izquierdo, con más agresividad”, dijo, añadiendo que no considera fiable a Shaw para disputar todos los partidos seguidos. Además, al hablar del mediocampo, explicó que el cambio que haría sería el de Mainoo por Santos, es decir, alterar el emparejamiento para ganar solidez y ritmo en la zona de recuperación.
El Manchester United afronta este domingo con un factor importante: Carrick no podrá contar con Carlos Baleba, fichaje del verano que llegó por 70 millones de libras y que actualmente está apartado por una lesión en ligamentos del tobillo. Esa baja añade presión a la planificación, ya que el margen de ajuste es menor y cualquier fallo en la toma de decisiones se paga más caro.
Por su parte, el entrenador admitió estar profundamente molesto con la actuación ante Hull, aunque mantuvo una imagen serena ante los medios. “El resultado es el resultado. Nos ganaron, estamos heridos y no es una sensación agradable. No significa que vaya a cambiar toda la dirección del equipo o del club”, expresó, buscando transmitir que el golpe no altera por completo el rumbo, pero sí obliga a corregir para evitar que el tropiezo se convierta en tendencia.
Ahora, el United tiene una oportunidad inmediata para reaccionar cuando reciba a Ipswich en Old Trafford este domingo. Carrick deberá decidir si aplica el giro que propone Rooney, especialmente en defensa y mediocampo, y si rota a quienes no estuvieron al nivel esperado. Una victoria convincente se vuelve clave para aliviar la presión y devolver al equipo a la senda correcta en una Premier League que se intensifica con el paso de los partidos.