Starmer frenó el cambio de hora del Inglaterra-México ante FIFA en el Azteca
En un movimiento decisivo y poco habitual desde el “backstage” político, Keir Starmer intervino de forma personal para impedir que la FIFA adelantase la hora de inicio del partido de eliminación directa de alto voltaje de Inglaterra ante su selección, en el Estadio Azteca. El organismo había contemplado cambiar el arranque desde el horario del 1 a.m. (hora del Reino Unido) hacia las 7 p.m., con el argumento de posibles condiciones meteorológicas adversas fuera de lo común; sin embargo, el primer ministro sospechó que el reajuste podía responder a una estrategia favorable para el equipo anfitrión.
La alarma y el intento de cambiar el horario
La salida del líder laborista hacia su intervención diplomática se produjo después de que la Asociación Inglesa (FA) le alertara sobre un posible choque de calendario ligado a la propuesta de la FIFA. Con ese aviso en la mesa, Starmer dio un paso al frente para frenar el cambio.
El motivo central que sostuvo la postura desde Downing Street tuvo que ver con el bienestar físico de la plantilla. Las “Three Lions” ya estaban ante un reto enorme por el escenario: el Estadio Azteca se encuentra a 2.240 metros sobre el nivel del mar, una altitud que obliga a una adaptación específica. Adelantar el encuentro recortaba el margen necesario para que los jugadores se aclimataran a la menor densidad del aire, algo que puede pesar en el rendimiento y en la capacidad de recuperación durante un partido de eliminación directa.
Choque de posturas con la FIFA y prioridad para Inglaterra
Según el relato de lo ocurrido, Starmer transmitió a la FA su oposición frontal al inicio previsto para las 7 p.m. Aunque ese horario parecía más conveniente para la audiencia británica en televisión, lo determinante fue garantizar que Harry Kane y el resto del equipo no quedaran expuestos a una combinación peligrosa entre el esfuerzo y las condiciones del entorno.
En paralelo, la FA se dirigió al gobierno para conocer su postura antes de formalizar su resistencia a la propuesta de FIFA. La intención era mantener una postura coordinada y sólida, evitando que cualquier modificación horaria terminara beneficiando al anfitrión.
El plan salió bien: victoria en México pese al clima
Finalmente, la decisión de respetar el horario original acabó pasando factura en el sentido deportivo. Inglaterra se llevó una victoria de leyenda por 3-2 en Ciudad de México, en un partido vibrante que, aun con la intervención para cuidar el ajuste a la altitud, no pudo escapar del factor “naturaleza”. En la capital, el cielo terminó abriéndose y la acción tuvo que detenerse durante aproximadamente una hora.
El tiempo extra para prepararse resultó clave. Con ese margen adicional, Inglaterra terminó imponiéndose en un duelo de ida y vuelta. Jude Bellingham fue el protagonista al firmar dos tantos, mientras que Harry Kane resolvió con precisión una pena máxima para cerrar el triunfo.
- Inglaterra evitó el cambio de hora y mantuvo el arranque previsto inicialmente.
- El Estadio Azteca está a 2.240 metros sobre el nivel del mar, lo que exige adaptación.
- El partido sufrió una demora cercana a una hora por lluvia en Ciudad de México.
- Jude Bellingham anotó dos goles y Harry Kane convirtió un penal para asegurar el 3-2.
Reacciones y medidas fuera del campo
De vuelta en Londres, un portavoz del primer ministro confirmó que Starmer se mantuvo despierto para ver el encuentro completo junto a su hijo adolescente. El mensaje del vocero fue claro: “Está un poco falto de sueño esta mañana, pero increíblemente orgulloso del equipo y de lo que significa ser inglés tras esa actuación”.
La intervención no se quedó únicamente en el terreno futbolístico: Starmer impulsó además legislación de emergencia para que los pubs pudieran seguir abiertos hasta las 5 a.m. con motivo del partido. Un reflejo de su idea de que la afición no debía quedarse fuera de la fiesta ni del ambiente alrededor del fútbol.
El primer ministro ya había lanzado antes una frase que resumía su enfoque: “El fútbol puede estar volviendo a casa, pero nos aseguramos de que los aficionados no tengan que esperar. Que los pubs sigan abiertos hasta el pitido final es una gran noticia para los seguidores y también para los locales y espacios que mantienen unidas a las comunidades”.