Tillman rompe la sequía de 24 años: EE. UU. avanza pese a la roja a Balogun
SANTA CLARA, California — Han pasado 24 años desde la última vez que la selección masculina de Estados Unidos salió con vida de la fase eliminatoria. Mauricio Pochettino y su plantel evitaron que la historia se alargara a 28, aunque el camino se encendió con una expulsión que desató una enorme polémica.
Key takeaways
- Estados Unidos cortó una sequía de 24 años sin superar el knockout con un triunfo que lo mantiene con vida en el torneo.
- Folarin Balogun fue expulsado tras un choque accidental con Tarik Muharemovic, una acción que generó debate por la decisión arbitral.
- Pochettino sostuvo que nunca existió intención de pisar al rival y remarcó que la lectura emocional del partido fue clave.
- Malik Tillman fue decisivo con un golazo de tiro libre que, además, calmó el tramo nervioso tras la roja.
- El próximo compromiso del conjunto estadounidense será ante Bélgica en octavos, con desventaja por la sanción automática de Balogun.
La roja que pudo cambiarlo todo
El episodio que pudo inclinar la balanza llegó cuando Folarin Balogun recibió la tarjeta roja tras pisar involuntariamente el talón de Tarik Muharemovic en una disputa aérea. En la conferencia posterior, Pochettino fue contundente: “Nunca fue una tarjeta roja. No era intención pisar al jugador”, dejando clara su postura sobre una acción que, según el técnico, se produjo sin mala intención.
Christian Pulisic, por su parte, contó que el vestuario se unió para respaldar a Balogun después del partido. El capitán explicó que, mirando hacia atrás, el castigo les pareció excesivo, y añadió que comprendía que el gesto podía ser peligroso, aunque insistió en que el delantero solo buscaba apoyar el pie en el césped y que no elevó la pierna. “Es simplemente tan desafortunado”, resumió.
Pochettino también habló del manejo del momento. Señaló que los futbolistas interpretaron bien la situación, que el control emocional fue determinante y que el equipo demostró madurez para seguir compitiendo pese al golpe. Para el argentino, el mérito estuvo en la forma en que sostuvieron el partido cuando todo parecía desmoronarse.
En ese contexto, Malik Tillman apareció como el gran soporte. Justo cuando los bosnios comenzaron a tener más aire por la superioridad numérica, el jugador de 24 años clavó un tiro libre con efecto y precisión que se recordará durante mucho tiempo. Aun así, Tillman no estuvo solo: también hubo participación clave de otros nombres en el momento de romper el partido para Estados Unidos.
Con la clasificación asegurada, ahora el equipo mira hacia Bélgica en octavos. Estados Unidos sabe que una victoria en Seattle, ante otra afición ruidosa, podría acercarlo a su primer cuarto de final desde 2002, la última vez que ganó un partido de eliminación directa. El escenario, sin embargo, lo pone como el menos favorito: el rival llega con la etiqueta de candidato. Pese a eso, el grupo ya ha demostrado que no se rinde y que Pochettino podría estar construyendo algo grande en pocas semanas.
“Se trata de ganar. Y ahora se trata de mantener el impulso”, dijo el entrenador, marcando que el objetivo inmediato es sostener lo bueno sin dejarse afectar por la polémica.
El partido: oportunidades, el gol de Balogun y la expulsión
Durante cerca de 40 minutos, pareció que la fortuna no acompañaba a Balogun. El plan de Estados Unidos era alimentarlo con balones desde temprano en la primera parte, pero el remate final no terminaba de entrar en el momento adecuado.
En el minuto 14, el delantero recibió un pase de gran calidad de Pulisic. El jugador se metió hacia el centro desde la banda izquierda y encaró el área con intención de definir, pero le faltó el contacto preciso y la opción se fue. Luego, en el 32’, volvió a aparecer el sufrimiento para el atacante: controló bien, sacó un golpe sutil hacia la izquierda para vencer a un defensor y anotó ante Nikola Vasilj. No obstante, el tanto fue anulado por fuera de juego.
Aunque la acción parecía frustrarse, en el 45’ Balogun respondió. Tyler Adams ejecutó una devolución de espaldas con un toque de tacón que habilitó a Tillman. El mediapunta lanzó un pase que encontró el área, pero la jugada fue cortada inicialmente por un zaguero bosnio. Sin embargo, Balogun insistió en el segundo balón, ganó en una acción sucia y terminó empujando el disparo para sellar el gol.
Ese tanto continuó un 2026 explosivo para el delantero, que cerró su temporada a buen nivel y llegó al Mundial con tres goles. El panorama era ideal para el futbolista de 24 años, hasta que llegó el minuto 64.
Tras el gol en el primer tiempo, LeBron James felicitó a Balogun. La expulsión, en cambio, provocó una reacción masiva de celebridades y figuras del deporte, entre ellas Patrick Mahomes, y Dirk Nowitzki. El mensaje común fue que la decisión arbitral de Raphael Claus resultó frustrante.
El árbitro pidió revisión para la acción, la observó varias veces y aun así concluyó que correspondía la roja. De esa forma, la noche se cortó antes de tiempo para Balogun y dejó a Estados Unidos con 10 jugadores el resto del encuentro.
La jugada decisiva se dio en el 64’: Balogun y Muharemovic pelearon un balón elevado. Cuando el delantero saltó, aterrizó de forma incómoda sobre el talón del rival. No había intención, pero Claus igual señaló tarjeta roja de manera prematura, según el relato del partido. Con ello, Balogun se convirtió en el primer jugador desde Zinedine Zidane en la final del Mundial de 2006 en marcar y ser expulsado en el mismo juego.
Chris Richards, en busca de restarle dramatismo al momento, comentó que el equipo ya le había transmitido respaldo al delantero. También recordó que son 26 jugadores, no solo uno, y que si Pepi o Haji —o quien sea el siguiente— tiene que dar un paso adelante, lo hará con la misma responsabilidad que mostró Balogun.
Consecuencias disciplinarias y reclamo imposible
Las implicaciones inmediatas son enormes. Balogun recibirá una suspensión automática de un partido por el próximo compromiso de Estados Unidos ante Bélgica. La sanción podría incluso agravarse, dependiendo de lo que determine el comité disciplinario de la FIFA.
Pochettino se mostró impactado al enterarse de que, por reglas de la FIFA, Estados Unidos no puede apelar la sanción. Además, el organismo rector no tiene margen para alterar el castigo de un juego, incluso si se revisa la interpretación de la jugada.
En paralelo, se señaló que la FIFA pasó por alto una acción parecida en un partido de Lionel Messi con Argentina. A partir de eso, se pidió revisar la norma para futuras ediciones del torneo.
Weston McKennie fue directo al valorar el momento: “En esta etapa del campeonato, donde cada jugador importa, me parece que es una decisión un poco absurda”.
Tillman: el héroe silencioso que estalló con un tiro libre
En la fase de grupos, Tillman hizo de todo menos marcar, y aun así fue una de las figuras más importantes del equipo. Pero el miércoles cambió el guion: con un tiro libre se encargó de poner su nombre en el marcador y, además, dejó una ejecución que los aficionados estadounidenses recordarán por décadas. No solo eso: también participó de manera determinante en la jugada que terminó por ayudar a que Balogun abriera el camino en el primer tiempo.
Los últimos 12 meses para Tillman han sido intensos. El futbolista de 24 años firmó un salto grande para ocupar el lugar de Florian Wirtz en el Bayern Leverkusen como número 10, pero con el paso del tiempo perdió protagonismo y cerró una temporada irregular con minutos limitados. Sin embargo, con Pochettino en la selección, encontró una vida nueva y prosperó en una función distinta, jugando en el rol de mediocentro ofensivo más cercano al 8.
Pochettino lo elogió: “Malik es un jugador increíble, lleno de talento. Sabíamos que tenía la capacidad para hacer lo que hizo. Estoy muy contento por él. Fue una temporada dura a nivel de club, pero ahora lo importante es que disfruta su fútbol y que también los aficionados lo disfrutan”.
Su lectura atlética y su calidad técnica le permiten no solo recuperar balones, sino activar con rapidez el siguiente movimiento en ataque. En el tramo posterior a la roja de Balogun, ese tiro libre actuó como un calmante para un periodo tenso para Pochettino y para la selección.
Antes, a Tillman se le había criticado su perfil tranquilo, interpretándolo a veces como falta de pasión. Pero ese aplomo resultó crucial el miércoles, tanto para el entrenador como para el equipo.
Bosnia y Herzegovina: orgullo, decisiones y un final que duele
Bosnia y Herzegovina también tiene motivos para sentirse orgullosa. Llegó a octavos en su segundo Mundial, con una participación previa que había quedado en 2014.
Aunque cayó ante Estados Unidos, los medios bosnios destacaron en gran medida el trabajo de Sergej Barbarez, quien además dejó claro que el equipo tiene margen para crecer en el futuro. Tras el encuentro, afirmó: “Esto es solo el comienzo para nosotros”.
Sin embargo, es probable que Barbarez se lamente por ciertas elecciones de alineación. Dejó en el banquillo a Esmir Bajraktarević, nacido en Estados Unidos, pese a su buen desempeño contra Qatar, y optó por un esquema más defensivo. El plan no terminó de funcionar: en la primera mitad su conjunto apenas disparó una vez y tuvo solo 38% de posesión.
Cuando finalmente se decidieron por los cambios, el reloj ya corría demasiado. Su equipo terminó persiguiendo un marcador de 1-0. No obstante, hay que reconocer que Estados Unidos era el favorito, pero considerando la experiencia ofensiva bosnia con jugadores como Eden Dzeko, el partido se pudo haber aprovechado mejor. Para muchos, esa oportunidad perdida pesa.
El camino de Pochettino y el valor de la identidad
Pochettino llegó a Estados Unidos con fama de ser constructor de proyectos de club. Reconstruyó Southampton y Tottenham, y también tuvo un papel relevante en la incorporación de jóvenes en Paris Saint-Germain y Chelsea. Aun con el respeto global que genera, había un punto que faltaba: nunca había dirigido una selección antes de aceptar el cargo para liderar a Estados Unidos.
Ahora, después de asegurar el mayor número de triunfos para un entrenador estadounidense en un Mundial, se le preguntó qué significa este logro y cómo encaja en su carrera. Admitió que, aunque los equipos que ha dirigido tienen prestigio, ganar con una selección tiene una singularidad propia.
“Cada competición es distinta. Creo que el Mundial es diferente porque defiendes la cultura de tu gente. En el campo, necesitas mostrar cómo eres como país. En la identidad, es fundamental cómo jugamos, cómo vivimos y cómo somos. Representar tu nación, pelear por tu bandera… pienso que es muchísimo, muchísimo, muchísimo más grande que lo que puede ser en un club”, explicó.
El entrenador también remarcó que hay puntos en común, sobre todo cuando se entrena un equipo enorme como los que dirigió anteriormente. Puso el ejemplo de su etapa como jugador en Argentina y cómo ahora, como técnico, vuelve a sentir una energía similar, aunque insistió con firmeza en que es “200 por ciento argentino”.
“Yo viví ese lugar como futbolista en Argentina, pero ahora como entrenador… es una sensación increíble”, señaló.
Desde su llegada, hace 22 meses, insistió en resiliencia frente a cada desafío. Además, se ha mostrado contrario a la idea de depender de estrellas, defendiendo más bien el valor del grupo. Las enseñanzas de torneos como el Gold Cup del año pasado, cuando Estados Unidos estuvo sin varias figuras, parecen haber consolidado la confianza interna del plantel.
También se habló de los recursos que se reunieron para traerlo a América. En su presentación inicial, prometió un equipo proactivo, que marque el ritmo y dicte el guion al rival. Excepto por un partido aislado ante Turkiye, donde utilizó un once muy rotado, la selección cumplió con la idea: competir con iniciativa y sostener el control del juego.
En la lectura del partido, se subrayó además la fortaleza de Vasilj. El arquero bosnio superó un golpe accidental en el rostro con una bota de Antonee Robinson, cuando el estadounidense perseguía el gol inicial. Pasó el protocolo por conmoción y terminó disputando el duelo completo.
Si ese golpe alteró o no su rendimiento es imposible asegurarlo, pero el tramo posterior fue duro. Se consideró que Vasilj pudo, e incluso debería, haber evitado ambos goles de Estados Unidos. Cerró la noche sin atajar un solo disparo, y se lo vio inestable durante varios momentos. De hecho, de acuerdo con el análisis del encuentro, probablemente habría recibido un tercer tanto si Balogun hubiese continuado en posición legal en el 32’.
Dado el peso del partido para Bosnia y Herzegovina el miércoles, fue una noche que el portero de 30 años querrá olvidar cuanto antes.