Touré vuelve a entrenar y calma dudas en Australia para debut ante Türkiye
ALAMEDA, California. La preocupación por la disponibilidad de Mohamed Touré para el debut de Australia en el Mundial ante Türkiye se ha relajado después de que varios compañeros confirmaran que el delantero volvió a entrenar el jueves, un gesto que en el entorno de los Socceroos alimenta la confianza de cara al arranque del torneo.
El alivio llega tras un episodio que encendió las alarmas en el campamento australiano: Touré estuvo ausente durante los primeros 15 minutos de la sesión del miércoles a la que los medios sí tenían acceso. Más tarde se confirmó que el futbolista de 22 años no se había incorporado al grupo una vez que el personal de prensa fue despedido del entrenamiento.
Sin embargo, durante el turno de trabajo para medios del jueves, los defensores Jacob Italiano y Aziz Behich aseguraron que Touré ya formaba parte de los ejercicios. Behich, visiblemente satisfecho, señaló que “se le vio bien” y que era “genial tenerlo de regreso con los chicos”, añadiendo que el delantero se movía con normalidad, con energía y sin señales de contratiempo.
Italiano también quiso zanjar el tema con un mensaje claro: “puedo confirmarlo, Mo estuvo ahí, Mo estaba en forma, Mo está sano, todo bien”. Con el plantel realizando una práctica cerrada, no fue posible una observación independiente del estado del atacante, por lo que la confirmación definitiva deberá esperar hasta el viernes por la tarde, cuando Australia dispute su ensayo previo oficial en Vancouver. Allí, por normativa de la FIFA, los medios podrán presenciar los primeros 15 minutos antes del resto de la sesión.
Mientras tanto, aún no hay una explicación oficial sobre lo que impidió que Touré entrenara el miércoles. En Australia circularon versiones que apuntaban a un aislamiento por enfermedad, pero esos indicios parecieron chocar con imágenes en las que el propio Touré aparecía conviviendo con sus compañeros mientras se preparaban para tomarse una foto del equipo previa a la sesión del miércoles.
El contexto físico del delantero tampoco es menor: a lo largo de su carrera ha lidiado con molestias en tejidos blandos y, de hecho, en la etapa más reciente se perdió más de un mes de competición. En total, fueron ocho partidos fuera de acción tras salir lesionado a los nueve minutos en el triunfo del Norwich sobre Sheffield Wednesday en febrero, un antecedente que hace que cualquier ausencia en estas semanas tenga un impacto importante para el plan de Australia. En las próximas jornadas se espera que Touré encabece la línea ofensiva, por lo que su regreso al trabajo representa una noticia clave.
En paralelo, Türkiye aterrizó en Vancouver el jueves por la noche desde el lado turco, con la intención de que los Socceroos los sigan el viernes por la mañana rumbo a la Columbia Británica. La delegación rival también mira de reojo la salud de su principal figura joven: Kenan Yıldız, la joya formada en Juventus. El atacante no había disputado partidos desde el 17 de mayo y el miércoles inició su incorporación al plantel principal de los Ay-Yıldızlılar después de haber realizado previamente entrenamientos individuales, en un contexto marcado por una molestia en la pantorrilla.
El capitán Hakan Çalhanoğlu, que también arrastraba una situación similar en la zona de la pantorrilla, regresó a las prácticas a comienzos de la semana, lo que alivia la planificación del cuerpo técnico de Türkiye para el duelo inicial.
Por su parte, Australia asegura que el resto del grupo llega con buenas sensaciones. La mayoría de los futbolistas completó durante mayo alguna parte de un intenso campamento de casi un mes en Sarasota, Florida, y esa base de preparación es precisamente lo que, en voz de algunos referentes, puede marcar diferencias en el Mundial.
Miloš Degenek, defensor con experiencia, afirmó que ve a Australia como el conjunto con mayor nivel físico del torneo: “Creo que vamos a ser la nación más en forma aquí en el Mundial. Pienso que eso nos ayudó mucho: el campamento en Florida, el entrenador y el cuerpo técnico lo planificaron realmente bien. Estoy convencido de que vamos a llegar con ese impulso”. Según Degenek, el equipo llega con hambre y sin temor a que falte ritmo: “Los chicos están con ganas de empezar, y no me preocupa que no estemos listos. Estoy seguro de que nuestra condición física y nuestros niveles de carrera van a ser de primer nivel”.
En la misma línea, Behich remarcó que el grupo tuvo más tiempo para preparar la campaña: “Tuvimos mucho más margen para planificar esto. Estuvimos en Sarasota bastante pronto, los que terminaron las ligas antes no tuvimos esa situación en Qatar: allí entramos y directo al torneo. Así que ha sido excelente”.
El lateral también puso el foco en la sensación del trabajo realizado: “Nos esforzamos mucho, sin duda… pero además fue disfrutable, porque sabíamos qué estábamos construyendo y cuáles iban a ser las recompensas. Si miras los dos partidos contra México y Suiza, corrimos hasta el final del encuentro, y eso debería darnos una confianza enorme para estos juegos del grupo”.