Wimbledon se abre: 5 jugadoras menos conocidas con opciones reales de brillar
El cuadro de Wimbledon se presenta cada vez más abierto conforme se acerca el torneo, y la sensación es que la hierba puede volver a ser un campo fértil para las sorpresas. Tras el impulso que dejaron Roland Garros y las primeras semanas de temporada en césped, nombres que parecían llamados a dominar han tropezado, mientras otras jugadoras llegan con confianza y un perfil particularmente peligroso para el All England Club.
Señales de “cuadro abierto” en la previa de Wimbledon
En las últimas semanas, Aryna Sabalenka y Elena Rybakina han mostrado un nivel que ha encendido alarmas en el circuito. Al mismo tiempo, Coco Gauff y la campeona defensora Iga Swiatek arriban con el golpe de derrotas inesperadas sobre hierba. Mirra Andreeva, que viene de conquistar su primer título de Grand Slam en París, todavía no había superado los cuartos de final en Wimbledon y, esta semana, perdió su único partido sobre césped ante Ekaterina Alexandrova.
El historial reciente también alimenta la intriga: Wimbledon estuvo lleno de sorpresas en las rondas iniciales del año pasado, y no sorprendería que el patrón se repita en esta edición. Además, hay un dato que aumenta la curiosidad: en los últimos ocho Wimbledon, ocho jugadoras distintas del WTA Tour Driven by Mercedes-Benz se proclamaron campeonas.
Con este escenario, aparece una ventana clara para que una tenista de rango más bajo irrumpa con fuerza, tal como lo hizo Maja Chwalinska en Roland Garros.
Candidatas con “perfil de amenaza”: cinco caballos oscuros
Alexandra Eala: de la irregularidad en tierra a la confianza en hierba
Después de un swing sobre arcilla por debajo de lo esperado, Alexandra Eala ha encontrado su ritmo en césped. Su avance tuvo un punto de inflexión en el WTA 125 Birmingham, donde necesitó solamente cinco partidos para alzar su segundo título de la categoría, cediendo únicamente un set a lo largo del certamen.
Ese empuje la llevó a Berlín, donde vivió una de las semanas más importantes de su carrera. Aunque se detuvo en semifinales ante Linda Noskova, antes había dejado en el camino a varias rivales de peso: Donna Vekic, Rybakina y Elina Svitolina. El triunfo sobre Rybakina se convirtió en su mejor victoria por ranking, y llegó tras remontar un marcador de 4-1 para concretar el golpe.
En el duelo ante Rybakina, Eala supo estirar los puntos para forzar errores, y mostró temple en los momentos finales del segundo set para cerrarlo. Su sensación en esta gira de hierba ha sido especialmente sólida, y llega a Wimbledon con la idea de que puede imponerse a las mejores del mundo sobre esta superficie.
Emma Navarro: regreso al Top 20 y valentía con el servicio
Emma Navarro sufrió una caída hasta el puesto 39 en las PIF WTA Rankings en mayo, pero trabajó su regreso desde torneos WTA 125 para encaminarse nuevamente al grupo de las 20 mejores. La reaparición con fuerza llegó con un título: ganó el WTA 500 Internationaux de Strasbourg, en arcilla.
El cambio a césped, además, le ha dado resultados todavía más estables. Tras caer en su primer partido sobre hierba en ’s-Hertogenbosch, hiló cuatro triunfos consecutivos para disputar el partido decisivo en Nottingham. Luego, en Bad Homburg, dio el golpe al derrotar a Swiatek.
Navarro sostuvo su plan en el servicio a medida que avanzaba el encuentro, fabricó puntos decisivos en el tercer set y mantuvo sus errores bajo control. No es un escenario nuevo para ella en Londres: ya había llegado a cuartos de final hace un par de años, con victorias frente a Naomi Osaka, Diana Shnaider y Gauff. En la edición anterior alcanzó la ronda de 16, tras vencer a Barbora Krejcikova —ex campeona—, antes de caer ante Andreeva.
Anna Blinkova y Donna Vekic: el regreso que confirma el “amor” por Londres
Donna Vekic vuelve a sumar argumentos para quienes siguen el torneo con lupa. Dos años atrás alcanzó las semifinales en Wimbledon, y este mes repitió una señal clara en Queen’s Club. La croata, de 29 años, cayó en la fase previa ante Anna Blinkova, pero aprovechó su oportunidad como lucky-loser y encadenó cinco victorias seguidas para capturar el mayor trofeo de su carrera.
En la final, enfrentó a Emma Raducanu, que llegaba como favorita por ser local. Vekic impuso su ritmo con solvencia y se llevó el título en un camino en el que además derrotó a tres británicas antes de la consagración.
En Londres, mostró fortaleza desde ambos lados del juego, con particular protagonismo en el revés, y ya acumula seis finales en césped en su carrera. Esa estadística incluye, además del título en Queen’s Club, el campeonato en Nottingham en 2017.
En la ceremonia de premiación, Vekic dejó una frase que resume su vínculo con la temporada: “Este es realmente mi momento favorito del año, mi superficie favorita… Nos vemos a todos en dos semanas en Wimbledon”.
Marie Bouzkova: mejor tenis de su vida y un título reciente en Nottingham
Marie Bouzkova llega a Wimbledon en un pico de rendimiento: ocupa el mejor ranking de su carrera, el puesto 22 en las PIF WTA Rankings, y viene de conquistar su primer título sobre césped en Nottingham. En su segunda semana de campeonato en 2026 —también ganó en Bogotá, en arcilla, durante la primavera—, Bouzkova derrotó a Karolina Pliskova en semifinales y luego superó a Navarro en una final a tres sets que se extendió poco menos de tres horas.
La checa ha sido muy consciente de dominar los puntos desde el inicio, y esa estrategia le ha funcionado especialmente bien en hierba. Tras su triunfo ante Navarro, explicó su enfoque: “Fue una lucha pura. Traté de mantenerme agresiva en la mayor medida posible y ser la primera en marcar la pauta del punto”.
En cuanto a Grand Slams, su mejor resultado en un major llegó en Wimbledon 2022, cuando alcanzó los cuartos de final.
Tatjana Maria: la veteranía que encaja perfecto con la hierba
En el sorteo, pocas rivales querrán medirse en la primera ronda —o en cualquier fase— con Tatjana Maria, de 38 años. Aunque figura en el puesto 112 de las PIF WTA Rankings, su juego está hecho para césped: combina un slice bajo con una capacidad efectiva para salir a la red. Maria también es conocida por ser una de las más creativas del circuito.
El año pasado, en Queen’s Club, se llevó el título más grande de su carrera en hierba. Lo logrado fue todavía más meritorio por el tipo de camino que tuvo: eliminó de forma consecutiva a jugadoras del Top 20, incluyendo Karolina Muchova, Rybakina, Madison Keys y Amanda Anisimova.
Además, esta temporada ha firmado otra buena gira sobre césped, con un balance de 9-3 en cuatro torneos. Actualmente se encuentra disputando semifinales en Eastbourne.
La escena de Eastbourne y el factor “experiencia” en la hierba
En Eastbourne, Maria volvió a dejar destellos de su estilo: con cortes, voleas y lobs, firmó el punto ganador. La dos veces madre guarda recuerdos especiales de Londres y de la hierba, y es una jugadora que suele responder en partidos grandes. Su historial en finales de la WTA refleja esa fortaleza: registra 4-0 en finales.
También hizo historia en Wimbledon 2022 al llegar a semifinales en el All England Club, un precedente que refuerza su condición de rival incómoda para cualquier cabeza de serie.
Serena Williams: el retorno que nadie está dispuesto a ignorar
Y aunque el foco suele estar en las tenistas que “llegan con el viento a favor”, también hay un nombre que domina la conversación por su regreso: Serena Williams. Su vuelta a la competencia individual, esperada con mucha expectativa, la mantiene bajo el radar de todo el mundo.
Sin embargo, pese a que nadie esperaba un recorrido profundo después de casi cuatro años fuera de las canchas, lo que sí es seguro es que la sensación de jugar contra Williams no es cómoda para ninguna rival. La estadounidense ha ganado siete títulos en singles en Wimbledon.
Si consigue sumar una victoria más, y el impulso aparece, el aviso será claro: hay que vigilarla muy de cerca.