Zach Werenski renueva su compromiso con Columbus y despeja dudas futuras
Zach Werenski tomó la decisión de permanecer con los Columbus Blue Jackets y el club respiró aliviado: el líder defensivo, actualmente vigente como ganador del Norris Trophy, dejará atrás la incertidumbre de una posible salida y seguirá construyendo su carrera en Ohio.
Werenski se queda: el mensaje de la directiva y lo que aún queda por resolver
- El gerente general Don Waddell expresó su satisfacción tras el desenlace, señalando que el objetivo era que Werenski no se moviera de Columbus.
- Waddell aclaró que el proceso no incluye un quiebre con el jugador ni falta de entendimiento con su agente.
- Pese a la continuidad, persisten márgenes de duda: Werenski conserva dos años de contrato y no podrá firmar una extensión hasta el 1 de julio de 2027.
- La directiva enmarca la situación como parte natural del negocio, con la mira puesta en el rendimiento inmediato y en regresar a los playoffs.
- Werenski ya dejó claro su deseo de vestir de azul y naranja.
- Columbus subraya que no hubo mensajes cruzados entre las partes.
- La ventana para una renovación llega en 2027, por lo que el futuro inmediato dependerá del rumbo del equipo.
Una pieza clave con historial de 10 temporadas en la franquicia
El club eligió a Werenski con la selección número 8 del Draft de la NHL de 2015, y desde entonces ha disputado los 10 años de su carrera en Columbus. En su trayectoria acumula 465 puntos, con 135 goles y 330 asistencias, en 642 partidos, ubicándose primero entre los defensas en la historia del equipo.
En lo personal, Werenski contrajo matrimonio en Columbus con Odette el 26 de julio de 2025. La pareja dio la bienvenida a su primer hijo, Hudson, el 6 de mayo, y el núcleo familiar mantiene como base su hogar en los suburbios de Detroit. La distancia entre esa zona y Columbus es de aproximadamente 3 horas y media, un detalle que también suma contexto a la decisión.
El trasfondo: no fue una solicitud de cambio, sino una reunión para hablar de futuro
De acuerdo con el gerente general, Werenski no pidió ser transferido. La iniciativa de conversar surgió desde la oficina de Waddell: pidió un encuentro para dialogar sobre la temporada y los planes a futuro.
En esas conversaciones, el defensor manifestó inquietud sobre lo que podría ocurrir más allá de los dos años restantes de su contrato. Columbus alcanzó los playoffs de la Stanley Cup en cada una de sus primeras cuatro campañas con él, pero desde entonces ha quedado fuera en seis temporadas consecutivas. Esa realidad alimentaba la duda sobre cómo se sentiría Werenski cuando llegara el momento de ser elegible para una extensión en el siguiente ciclo.
Las ofertas y el ruido externo: “sin rift” y con trabajo directo
Waddell sostuvo que hizo su trabajo de análisis y escuchó propuestas de intercambio. Entre los escenarios que consideraron figuraba la posibilidad de que otro equipo ofreciera la mejor oportunidad para recuperar valor por el principal activo defensivo de la franquicia. También contemplaron el factor del contrato y la eventualidad de que Werenski quisiera renunciar a la cláusula de no intercambio para buscar otra opción.
Con el paso del tiempo, la información trascendió y el interés del público creció rápidamente, generando un ambiente de mucha especulación. Sin embargo, el gerente general insistió en que trabajó directamente con Werenski y con su agente, Judd Moldaver.
Waddell remarcó que no hubo mala comunicación entre él, el jugador y el representante: aunque reconoce que la participación de los medios puede disparar conjeturas, afirmó que se reunió con Werenski en múltiples ocasiones y que habló con su agente en reiteradas oportunidades. Para el directivo, la relación no estuvo “en páginas distintas” en ningún momento, y subrayó que no existió una ruptura en las negociaciones ni conversaciones sobre la posibilidad de ir a otro destino.
El punto de quiebre: el acuerdo con Dallas y la respuesta de Werenski
Cuando los Blue Jackets alcanzaron un acuerdo comercial con los Dallas Stars, el intercambio dejó de ser una hipótesis y pasó a ser una posibilidad real. Waddell explicó que Werenski la rechazó con rapidez.
El gerente general agregó que el rendimiento reciente de Dallas explica por qué el escenario era atractivo como negociación: el equipo llegó a los playoffs siete veces en los últimos ocho años, avanzando a la tercera ronda en cuatro ocasiones y alcanzando la Final de la Stanley Cup en una de esas temporadas.
“No era Dallas”, indicó Waddell. “Simplemente no quería ser cambiado”. También afirmó que Werenski y su familia habían estado conversando y pensando el tema, y que el club llegó al punto en que tocaba decidir. Waddell detalló que, si no hubieran estado considerando la idea, la respuesta habría llegado en el transcurso de la noche o al día siguiente. En cambio, el defensor contestó en torno a una hora específica: no quería abandonar Columbus.
El miércoles, Werenski se reunió con Waddell y con el director de personal de jugadores Rick Nash.
Según el propio gerente general, la conversación fue excelente y el jugador marcó con claridad su compromiso. Waddell aseguró que Werenski lideró el diálogo, transmitió que quiere competir dentro del proyecto de Columbus y que desea jugar allí para buscar el éxito deportivo.
El comunicado del jugador y el compromiso con el proyecto
Werenski emitió un comunicado en el que sostuvo que “todo se exageró” y que el asunto había sido amplificado más de lo que correspondía. En el texto, el defensor afirmó que su deseo es ganar y hacerlo en Columbus.
El jugador señaló que, tras reflexionar y conversar con su esposa y su familia, la intención es seguir en la ciudad. También subrayó que durante los últimos 10 años su “una” ha sido Columbus y que siempre ha sentido orgullo de ser parte de los Blue Jackets.
Waddell, por su parte, indicó que Columbus hará todo lo posible por conservar al jugador si, después de la próxima campaña, Werenski desea continuar.
La cuenta regresiva y el foco inmediato: playoffs primero
La situación, en cierto sentido, tiene reloj. No obstante, Waddell argumentó que el énfasis no debe estar en la ansiedad contractual, sino en el objetivo deportivo: clasificar a playoffs. El directivo explicó que la meta final es ganar la Stanley Cup, pero que el primer paso es llegar a la postemporada para competir por ese título.
En cuanto a los contratos, Waddell recordó que los acuerdos llegan cuando corresponde y que el club estará listo para arrancar con energía en septiembre. Para él, más que una “cuenta regresiva”, la prioridad es construir un equipo capaz de volver a los playoffs.