Skip to content
Jueves, 2 de julio de 2026 — 18:39
Suscríbete a nuestro boletín y no te pierdas nuestras mejores publicaciones. ¡Suscríbete ahora!
Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol
Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol Hitsbook Fútbol
  • Inicio
  • Betting Sites
  • Casino
  • Tennis
  • Hockey
  • American football
  • Baseball
  • Basketball
  • Inicio
  • Betting Sites
  • Casino
  • Tennis
  • Hockey
  • American football
  • Baseball
  • Basketball
Cerrar

Buscar

Basketball

Hack-a-Robinson: el giro de Boston con Mazzulla para frenar a Knicks

Nicolás Vargas
Por Nicolás Vargas
2 julio 2026 5 min de lectura

Con Boston intentando evitar la eliminación en la segunda ronda de los playoffs de 2025, el entrenador Joe Mazzulla se apresuró a plantear una táctica clásica: buscar el error desde la línea con un “Hack-a-Mitch” dirigido a Mitchell Robinson. Apenas los New York Knicks arrancaron su primera posesión con Robinson en pista, Torrey Craig se fue directo a su marca para provocarle faltas y enviarlo a los tiros libres.

Robinson, el “Hack-a-Mitch” y el plan de Celtics

Aspecto Dato
Táctica aplicada por Boston Provocar faltas para forzar a Robinson a los tiros libres durante el arranque de posesiones
Contratación que cambia el panorama Acuerdo de tres temporadas y 47,4 millones de dólares con el big (confirmación pendiente del cierre del trato)
Objetivo de Boston con el movimiento Reforzar la rotación interior y reducir la efectividad del mismo “Hack-a-Mitch” que usaron contra Knicks
Otro fichaje para completar la plantilla Acuerdo de un año con el veterano base Mike Conley

La estrategia de Mazzulla no fue casualidad. El “Hack-a-Mitch” se diseñó para explotar la principal debilidad de Robinson: su tiro desde la línea de castigo. Pero también funcionó como un gesto de respeto. En la serie previa, el técnico dejó claro el impacto real del pívot en el esquema de los Knicks: Boston no sólo quería que fallara; su intención era empujarlo a salir del partido por acumulación de faltas.

“Si puedes (sacarlo), sí”, señaló Mazzulla, reflejando el enfoque agresivo con el que trató de controlar la ecuación del encuentro.

Por cómo habló de Robinson durante esa etapa, se entendía que el cuerpo técnico lo consideraba una pieza decisiva. Mazzulla destacó su capacidad de bloquear el avance del rival con pantallas, su versatilidad para adaptarse a diferentes alineaciones, la protección del aro, su aportación en el rebote ofensivo y su habilidad para ayudar en ambos lados de la cancha.

“Es un factor enorme de lo que hacen ellos”, afirmó el entrenador, “y voy a buscar la manera de neutralizarlo”.

De cara al futuro, esa “preocupación” deja de existir para el bando celta: Boston acordó firmar a Robinson con un contrato de tres años y 47,4 millones de dólares. La confirmación del acuerdo se informó con la condición de reserva por tratarse de un cierre aún no completado al momento de la publicación.

La decisión encaja con el diagnóstico que se instaló tras la eliminación en primera ronda ante Philadelphia 76ers, donde se evidenciaron límites en el frente de Boston. Brad Stevens, presidente de operaciones de baloncesto, ya había dejado claro que en el verano buscarían corregir esa fragilidad. Y lo hizo yendo a por uno de los centros libres de mayor calidad disponibles.

El mercado de pívots, sin embargo, se estrechó. Varios nombres que podían entrar en la conversación se quedaron con sus equipos, incluyendo a Robert Williams, un viejo conocido. Aun así, Boston logró “pescar” a Robinson desde una división rival.

Con Robinson y Neemias Queta en el roster, la seguridad en el juego interior mejora de forma notable. Luka Garza demostró valor en temporada regular, pero sus limitaciones atléticas pusieron en duda su peso en playoffs. Robinson, en cambio, llega sin esos matices: puede moverse con soltura para defender en el pick and roll, es una amenaza seria para remates por encima tras bloqueos y, además de cubrir vulnerabilidades que Boston suele necesitar tapar, tiene el potencial de potenciar una de las fortalezas del equipo.

El punto clave es el rebote ofensivo. Robinson se cuenta entre los mejores de la liga en esa faceta, y además viene de firmar la mejor temporada ofensiva de su carrera en ese rubro. Aunque Garza y Queta también aportan para conseguir segundas oportunidades, Robinson se eleva a otro nivel. Tanto él como Dennis Rodman comparten una tasa histórica de rebotes ofensivos de carrera del 17,2%. Con Boston ubicado quinto en rebote ofensivo, la llegada del nuevo pívot podría convertirlos en un candidato real a liderar la categoría la próxima temporada.

Eso sí, la disponibilidad sigue siendo un tema: Robinson promedia alrededor de 42 partidos disputados en los últimos cuatro cursos regulares. Aun así, considerando que Garza ya ha mostrado capacidad para rendir como “consumidor” de minutos, los Celtics deberían estar en condiciones de amortiguar lesiones durante el calendario largo. Mientras el pívot llegue sano a la fase decisiva, su repertorio puede cubrir gran parte de lo que Boston necesitaba.

La necesidad de un plan B se volvió evidente en la primera ronda cuando Queta sufrió un problema serio de faltas. En esos tramos, Boston recurrió por lo general a Nikola Vučević como respaldo principal, pero su impacto fue tan bajo que incluso terminó siendo relegado por completo en el Juego 7. Antes incluso de que Vučević firmara con Orlando Magic como agente libre, estaba claro que el equipo miraba hacia otra dirección para el rol de center suplente.

Robinson resuelve esa pieza. Si arranca el plan con él, Boston puede impedir que los rivales intenten el mismo “Hack-a-Mitch” que Mazzulla usó con tanta frecuencia ante los Knicks. La razón es simple: los equipos no pueden mandarlo a la línea de castigo con el mismo efecto si Boston no se encuentra en bonus.

Boston también cerró otro hueco en la plantilla con un acuerdo de un año con el veterano base Mike Conley, confirmando la operación con una fuente de liga. Conley cumplirá 39 años antes de que arranque la próxima temporada. En los últimos meses ha perdido algo de velocidad respecto a su mejor versión, pero conserva la capacidad para dirigir y mover el ataque.

Al final del curso anterior, el equipo se quedó esencialmente con dos bases que podían jugar los minutos que Mazzulla necesitaba. Por eso hizo falta sumar un tercer perfil confiable para la rotación detrás de Derrick White y Payton Pritchard. Aunque Conley no tenga un rol enorme en cancha, puede convertirse en una opción sólida para el banquillo. Stevens, además, mantiene un aprecio especial por Conley: se llegó a decir que era “una broma” que no hubiera entrado al All-Star hasta 2018. El base, más tarde, logró su único pase al Juego de las Estrellas en 2021.

“Es un ganador”, comentó Stevens cuando entrenaba a Boston. “Y eso es lo único que realmente le ha importado”.

Tras usar su excepción de nivel medio para fichar a Robinson, los Celtics quedan “hard-capped” en el primer nivel de tope salarial, con un margen aproximado de 5,1 millones de dólares por debajo de ese umbral. En este momento no hay plazas disponibles en el roster, aunque podrían liberar una mediante el despido de Dalano Banton, cuyo contrato no está garantizado. Incluso si lo hacen, el equipo quedaría apenas por encima de la línea del impuesto de lujo, aunque a futuro podrían ejecutar movimientos para regresar por debajo y reconfigurar el cálculo del repeater tax.

El roster de Boston podría estar casi definido, pero el club también ha coqueteado con la idea de un cambio grande, mientras evalúa el mercado de traspasos de Jaylen Brown. Aunque no lo intercambien este verano, deberán asumir las consecuencias de haber mostrado disposición a considerarlo, según se indicó a partir de fuentes de liga que hablaron bajo anonimato para tratar el tema con libertad.

Más allá de lo que ocurra con Brown, Boston consiguió una mejora sustancial en una posición que era prioridad. Y por la forma en que Mazzulla había tratado a Robinson como rival, es lógico pensar que el entrenador está motivado por verlo ahora de su lado.

—

Nota final: Jay King era redactor de la plantilla dedicada a Boston Celtics y previamente cubrió al equipo durante cinco años en MassLive. Además, co-presenta el podcast “Anything Is Poddable”.

Nicolás Vargas
Autor

Nicolás Vargas

Periodista deportivo y especialista en fútbol, Nicolás Vargas combina rigor informativo con lectura fácil. Analiza partidos, sigue el mercado de fichajes y traduce la actualidad deportiva en noticias útiles para el aficionado.

Sígueme
Otros artículos
Anterior

Nagelsmann se reúne con la DFB: reunión clave tras el cónclave del fútbol alemán

Siguiente

Panthers integra a Jacob Markstrom: su entrenador lo llamó apenas se cerró el cambio

Entradas recientes

  • Eala en Wimbledon: mensaje en tagalo y una nueva hazaña histórica
  • Armstead responde a los rumores: “No se podía ignorar” su posible salida
  • El bajón de Vladimir Guerrero Jr.: ¿bache normal o alarma en Toronto?
  • Brooksby toma el ejemplo de Djokovic para encarar el duelo ante Sinner
  • Flora, prospect destacado de UCSB, revela su pasión: el Top 3 de sándwiches

Categorías

  • American football
  • American-football
  • Baseball
  • Basketball
  • Bundesliga
  • Champions-league
  • Hockey
  • Ligue-1
  • News
  • Premier-league
  • Serie-a
  • Tenis
  • Tennis
  • Transfers
  • Usa
  • World-cup
Contacto·Política de privacidad
| Copyright 2026 — Hitsbook Fútbol. Todos los derechos reservados.