Freeman y Balogun lideran a EE. UU.: clasificación a octavos ante Australia
Primero llegó el silencio, y después estalló el rugido. Mientras la afición empujaba con fuerza desde las bandas, Alex Freeman se lanzó al ataque por el costado y apareció donde más importaba, en una acción que terminó marcando el rumbo del partido. Con banderas al viento y celebraciones por todas partes en Seattle, quedó claro que la selección masculina de Estados Unidos vuelve a hacerlo: vuelve a competir con carácter y a resolver cuando toca.
Con apenas una semana de distancia del triunfo histórico con el que abrieron el Mundial derrotando a Paraguay, el USMNT estiró la racha y firmó su segundo boleto a la fase eliminatoria. En la noche del viernes, el equipo venció 2-0 a Australia y, aunque el marcador no fue tan contundente como el 4-1 ante los paraguayos, la intención fue igual de clara: dominio estadounidense y tres puntos fundamentales. Además, el cuadro dirigido por Mauricio Pochettino lo logró sin su figura Christian Pulisic, quien se quedó fuera por una lesión en la pantorrilla.
El plan volvió a arrancar de forma temprana y, una vez más, con un gol que nació en un momento bisagra. A los 11 minutos, luego de varios avisos de ambos lados, Folarin Balogun se abrió paso hasta el área australiana y dejó un pase hacia el área chica que puso a Australia contra las cuerdas. Tan delicada se volvió la situación que Cameron Burgess no tuvo más alternativa que desviar el balón para terminar marcando en propia puerta. Ese tanto resultó decisivo, tanto por lo emocional como por el guion táctico que Estados Unidos siguió a partir de ahí.
El segundo golpe llegó en los instantes finales del primer tiempo y terminó de cerrar el partido. Tras un primer intento de Sergino Dest que fue bloqueado, la pelota quedó suelta y cayó en el camino de Freeman, que remató de cabeza desde muy cerca para mandar el balón al fondo de la red. Su celebración no fue inmediata: en primera instancia, el árbitro lo señaló en fuera de juego, y la revisión del VAR se extendió antes de confirmar el gol. Cuando finalmente llegó la decisión, el USMNT ya tenía el encuentro encaminado hacia la clasificación.
Ese tanto valió más que lo que reflejó el cronómetro. El gol de Freeman fue, en términos prácticos, el empuje que colocó al equipo en la ronda eliminatoria. De hecho, Estados Unidos podría incluso terminar como líder de grupo desde el viernes por la noche si Paraguay le da una pequeña ayuda en su compromiso.
Estados Unidos llega a esta instancia gracias a dos actuaciones que han cambiado el guion de lo que se esperaba en este Mundial y que, además, han elevado el estándar del fútbol estadounidense en un torneo de esta magnitud. La afición estuvo con el equipo el viernes y la respuesta del público promete crecer aún más si el conjunto mantiene en el gran escenario la misma intensidad y el mismo ritmo con los que jugó en Seattle.
GOAL califica el desempeño de los jugadores del USMNT en Seattle…
Matt Freese (6/10):
Tuvo que intervenir temprano para tranquilizar a su equipo. A partir de ahí, el partido fue todo del USMNT.
Antonee Robinson (6/10):
Generó peligro por el costado izquierdo, aunque se llevó una tarjeta amarilla innecesaria durante el segundo tiempo.
Tim Ream (7/10):
Ganó muchos duelos aéreos y cumplió como siempre cuando se trata de distribuir el balón. Estuvo totalmente firme.
Chris Richards (7/10):
Vivió un susto al inicio, pero luego se acomodó y ayudó a apagar una situación clara en el segundo tiempo, cuando Australia logró soltarse. Terminó liderando al USMNT en toques, algo que ayudó a mantener el control del juego.
Alex Freeman (8/10):
Un gol enorme, de esos que valen la espera. Incluso fuera de esa acción de cabeza, Freeman estuvo sólido y ayudó a marcar la pauta ante un Australia duro y físico.
Sergino Dest (7/10):
Volvió a jugar con chispa, como si fuera una cancha callejera. Cuando Dest se muestra con confianza, es un espectáculo. Australia tuvo que verlo de frente en el partido del viernes.
Tyler Adams (8/10):
Se metió entre los centrales cuando el balón estaba en juego y los neutralizó, protegiéndoles el espacio. Además, tuvo una intervención defensiva espectacular al final para evitar que Australia anotara.
Weston McKennie (8/10):
Excepcional. Australia no supo qué hacer con él cuando tenía la pelota y su presión impidió que el rival pudiera jugar con comodidad. Partido de altísimo nivel para un mediocampista de jerarquía.
Malik Tillman (7/10):
Hizo de todo para proteger el balón en la jugada previa al gol de Freeman. Ese fue su mejor instante, aunque también tuvo varios detalles positivos a lo largo del encuentro.
Folarin Balogun (7/10):
Fue muy determinante en el primer tanto del USMNT: marcó la diferencia con su velocidad para superar la defensa australiana. Repitió el recurso varias veces durante el partido y, aunque no convirtió de manera directa, su trabajo fue clave.
Ricardo Pepi (6/10):
Recibió una tarea y la cumplió bien. Ante los tres centrales de gran tamaño de Australia, Pepi generó preocupación constante. Aunque no tuvo una acción que cambiara por completo el partido, sí mantuvo ocupados a los “Socceroos”.
Sebastian Berhalter (6/10):
Entró por Pepi para darle al equipo piernas frescas extra en el mediocampo. No hizo falta que aportara mucho más: con lo que necesitaba el plan, fue suficiente.
Auston Trusty (6/10):
Se entiende por qué Pochettino apostó por el defensor de gran tamaño del Celtic cuando Australia buscaba poner el partido interesante.
Joe Scally (6/10):
Otra variante defensiva de cierre para mantener a Australia lejos del arco.
Gio Reyna (N/A):
Entró cuando apenas quedaban segundos.
Haji Wright (N/A):
Igual que el futbolista anterior, aunque sí logró escaparse para probar hacia el arco.
Mauricio Pochettino (7/10):
Tuvo que tomar una decisión importante por la ausencia de Pulisic y es justo decir que acertó. Estados Unidos controló el partido, mantuvo a Australia con dudas y, sobre todo, se llevó tres puntos más. El único detalle para ajustar es que quizá esperó demasiado para hacer cambios, lo que le dio al segundo tiempo un ritmo menos intenso y terminó colocando al equipo en una situación de tarjetas amarillas innecesarias.